Un significado personalista
La sala se apoya en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, al estimar que el honor tiene un significado personalista y por eso resulta inadecuado hablar de honor de las instituciones públicas, respecto de las cuales, en cambio, se predican otros valores que pueden ser tutelados por el legislador, como la dignidad, el prestigio y la autoridad moral. Esta es la posición que sigue la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.