Los tres asesinados
Cuando los clientes accedieron al despacho, en el salón estaba tendido el cuerpo de Pepe C. V., de 43 años, que tenía un fuerte golpe en la cabeza por una barra de hierro que se encontraba en la estancia, y no por un hachazo como en un principio se apuntó.
Las otras dos asesinadas estaban en otras estancias. Una tenía un golpe en la cabeza y la otra fue acuchillada en el cuello.