Obama no rompe la tradición de los presidentes de acercarse a España
Todos los mandatarios, menos dos, han visitado a uno de sus principales aliados en Europa.
a. azpiroz | madrid
Dwight D. Eisenhower inauguró en 1959 una tradición de visitas presidenciales a la que desde entonces sólo han fallado John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson.
La llegada de Eisenhower supuso un éxito diplomático para un régimen franquista que había permanecido aislado internacionalmente hasta 1953 como castigo por su apoyo a Hitler y Mussolini. Pero en la década de los 50 y en plena Guerra Fría, España se convirtió en un valioso peón en la lucha contra el comunismo. Eisenhower, máximo mando aliado durante la Segunda Guerra Mundial, fue recibido en la base de Torrejón por Francisco Franco.
Los dos sucesores demócratas de Eisenhower rechazaron reunirse con el dictador y habría que esperar al regreso de los republicanos a la Casa Blanca para que otro presidente estadounidense aterrizara en Madrid. Richard Nixon viajó a España en 1970 para reunirse con Franco. Nixon se implicó a fondo tras su visita en impulsar una transición pacífica a la democracia. Gerald Ford no faltó a la tradición de viajar a España, pese a que apenas ocupó el Despacho Oval dos años y medio. Lo hizo en 1975 y apenas cinco meses antes de la muerte de Franco. El primer líder estadounidense en ser recibido por un presidente elegido en las urnas fue Jimmy Carter. El mandatario se reunió con el rey Juan Carlos y Adolfo Suárez.
Ronald Reagan aterrizó en Madrid el 6 de mayo 1985. Durante esa visita, Felipe González trasladó a su homólogo estadounidense el deseo español de reducir la presencia de sus tropas en suelo español. González también ejerció de anfitrión de George Bush. El sucesor de Reagan encontró en el Gobierno español un estrecho aliado durante la primera Guerra de Irak y recompensó a González con una visita en octubre de 1991. En Madrid, Bush padre se entrevistó con Mijaíl Gorbachov y asistió a la sesión inaugural de la Conferencia de Paz de Oriente Medio.
Bill Clinton pisó España en dos ocasiones. En diciembre de 1995 asistió en Madrid a una Cumbre de la UE. Entre el 4 y el 10 de julio de 1997 participó en una cumbre de la Otan y estuvo de vacaciones en Palma y Granada. El último presidente en venir fue George W. Bush en 2001. Quince años después llega el turno para Obama.