Todavía quedan cabos sueltos
Los mayores desacuerdos estarían centrados sobre todo en el bloque de reformas institucionales que demanda Ciudadanos. Los avances estarían en las demandas de despolitización de la justicia, donde se habría aceptado, entre otras, la petición de Rivera para que el PP apoye una reforma para que los vocales-magistrados del Consejo dejen de ser designados por el Parlamento y pasen a ser elegidos por los miembros de la carrera judicial. Donde los populares no parecen dispuestos a ceder es ni en la supresión de las diputaciones provinciales ni en el cierre del Senado y su sustitución por un consejo de presidentes autonómicos. Lo máximo que parecen aceptar los conservadores es ver qué tipo de racionalización se puede acometer en el funcionamiento y en la estructura política de las diputaciones.