Page lidera una corriente que pide repensar el ‘no’ del Comité Federal
El PSOE muestra síntomas de división con voces exigiendo un debate sobre la investidura.

Emiliano García-Page, presidente de la Junta de Castilla- La Mancha . SERGIO BARRENECHEA
ramón gorriarán | madrid
El caldero socialista empieza a bullir. Pedro Sánchez y sus colaboradores más cercanos se ratifican en que el ‘no’ al líder del PP es inmutable, pero el movimiento de los barones territoriales que reclaman un Comité Federal para debatir esa postura gana enteros.
El secretario general del PSOE intentó cerrar el debate interno el miércoles. No dejó ni un resquicio, ni por un «mal entendido sentido de Estado», para facilitar que Rajoy gobierne. Pero esa posición está lejos de ser monolítica entre los socialistas. El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, defendió la convocatoria del Comité Federal socialista, la instancia que determina la política de pactos, para conocer la opinión de las federaciones del PSOE.
Hasta hace nada, la dirección socialista no veía la necesidad de reunir al máximo órgano de dirección del partido para revisar la negativa a Rajoy, pero ayer Antonio Hernando, portavoz en el Congreso y dirigente muy cercano a Sánchez, no puso pegas a esa idea aunque se mostró «convencido» de que no habrá cambio de postura. Sería «inconcebible», dijo, que los socialistas faciliten que «el hombre de los ‘sms’ a Bárcenas siga siendo presidente».
Hernando cree, además, que los partidarios de la abstención son «minoría» dentro del partido. Pero no todos en el PSOE lo ven así. El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández-Vara, lleva semanas en la tesis de que si su partido no puede gobernar debe permitir que lo haga otro antes de repetir de nuevo los comicios legislativos.
Los críticos no niegan que Sánchez esté siendo coherente con la orden del Comité Federal de que el PSOE no facilitará un nuevo mandato del PP. Aunque también argumentan que esa negativa tiene una segunda lectura favorable a sus intereses de mantenerse al frente del partido, una posición comprometida si un Comité Federal ve mal sus negativas a Rajoy.
«No se puede mantener que no habrá terceras elecciones, decir no al PP y afirmar que el PSOE estará en la solución del bloqueo», argumenta un dirigente alejado de Sánchez. Salvo, acota, que el PNV resuelva la papeleta tras las elecciones vascas y los nacionalistas den sus cinco votos a la investidura de Rajoy.
La negativa se va a mantener hasta después de esos comicios y los gallegos. Lo que parece descartado es un acuerdo con Podemos. «No vamos a explorar nada a partir del viernes», subrayó el portavoz socialista ante las demandas de Pablo Iglesias.