El triunfo de Iceta en el PSC provoca dos lecturas en el PSOE
La victoria de Miquel Iceta en las primarias del PSC tuvo dos lecturas distintas en el PSOE. Para la dirección provisional del partido, la reelección del primer secretario de los socialistas catalanes tiene que ser «el punto de partida para resolver el futuro encaje de Cataluña en España desde el diálogo y el respeto a nuestro marco constitucional». Para el exsecretario general Pedro Sánchez, fue un «ejemplar ejercicio democrático» que demuestra que «hoy y siempre» hay que defender «el voto de los militantes».
La gestora que encabeza Javier Fernández puso el acento en el aspecto territorial ante el previsible conflicto en puertas entre ambos partidos. Iceta, pero también su rival en el PSC, Nuria Parlon, defienden ir más allá de la reforma constitucional que propugna el PSOE para resolver el llamado «encaje» catalán en España y abogan por una consulta entre los catalanes pactada con el Gobierno central, similar al modelo escocés.
Un planteamiento que choca con la posición del partido fijada en la declaración de Granada aprobada en 2013. La posición definitiva del PSC quedará fijada en el congreso que celebrará en noviembre, pero aún antes de su aprobación tiene una fuerte contestación entre varios líderes territoriales socialistas, entre ellos el propio Fernández, pero también de Susana Díaz, del castellano-manchego Emiliano García-Page y el extremeño Guillermo Fernández Vara.
El exsecretario general del PSOE, y los ‘sanchistas’ por extensión, prefirieron poner el foco en el voto de los afiliados porque es la fórmula que han defendido para solventar las controversias internas.