«No se metía con nadie»
El joven marroquí detenido en Roda de Ter (Barcelona), acusado de ser un yihadista del grupo terrorista Dáesh, llevaba entre 7 y 8 años en Cataluña, donde residía con sus padres y un hermano menor, y viajaba cada año a Marruecos, país en que contaba con mujer e hijo. El detenido era no obstante poco conocido por los vecinos de esta pequeña población del interior de la provincia de Barcelona. En declaraciones, un vecino de la familia aseguró que «era un buen chico», que «no se metía con nadie».