El PP cree que Rajoy será interrogado por el PSOE en el caso Correa
Los populares aseguran que contestará «a todo y a todos» porque quiere «colaborar con la justicia».
ramón gorriarán | madrid
El PP dio ayer un nuevo giro a su estrategia de defensa de Mariano Rajoy ante su declaración de mañana en el caso Correa y denunció que la acusación popular que ha logrado que el presidente del Gobierno testifique en persona es «una organización del PSOE» que actúa «al dictado» de ese partido. Una circunstancia que, sin embargo, no afecta a un Rajoy «más tranquilo que nunca», según dicen en su entorno, y que ha preparado de forma concienzuda su interrogatorio para responder «a todo y a todos».
Hasta ahora, el PP no había puesto énfasis en que la acusación popular del caso Correa la ejerce la Asociación de Abogados Demócratas por Europa (Adade), una entidad que los populares sitúan en la órbita del PSOE. El coordinador general del partido cargó ayer contra esta organización, fundada en octubre de 1987, porque su interrogatorio a Rajoy estará supervisado por los socialistas. «Pregunta el PSOE», resumió Fernando Martínez Maillo, porque «sus miembros son del PSOE». El grupo de letrados asociados en Adade son de distintas filiaciones, aunque su rostro más conocido y presidente de la entidad, Mariano Benítez de Lugo, fue durante dos años alto cargo en el Gobierno de Felipe González, es militante socialista y ha llevado el peso de la acusación popular en el caso Correa.
Así como Manos Limpias buscaba réditos económicos en sus discutidas acusaciones populares en otros casos, Adade, según el número tres del PP, tiene «un objetivo político», desprestigiar al presidente del Gobierno. Esta organización de abogados se personó en la causa desde el primer momento de la instrucción en 2009, y en estos ocho años el PP no había arremetido contra ella con la contundencia que empleó ayer Maillo. Pero a 48 horas de la declaración de Rajoy, el coordinador de los populares resaltó esa familiaridad ideológica entre el acusador y el primer partido de la oposición.
El PP no había vinculado al PSOE con el caso Correa desde los primeros compases de la investigación. En 2009, cuando Baltasar Garzón ordenó las primeras detenciones, los populares cargaron las tintas en el Ministerio del Interior que por entonces dirigía Alfredo Pérez Rubalcaba. Desde que Garzón se inhibió unos meses después y la causa pasó al Tribunal Superior de Madrid, el PP no había vuelto a relacionar a los socialistas con el caso Correa.
Mientras su número tres en el partido marcaba el terreno de juego de la declaración, el presidente del Gobierno continuó en La Moncloa en su preparación. Maillo confirmó que ayer no presidió, en contra de lo que es habitual, la reunión del comité de dirección del PP por razones «de agenda». Rajoy, afirman en el partido, encara con «tranquilidad» su citación, en la que como testigo ni podrá mentir ni negarse a contestar, y no le causa ninguna inquietud especial ser el primer presidente del Gobierno que debe comparecer ante un tribunal de justicia para hablar de la presunta financiación irregular de su partido.
Maillo insistió que aunque la voluntad de Rajoy es colaborar con la justicia y responder a todas las preguntas, anticipó que «poco puede aportar» porque no tenía «responsabilidad sobre los hechos que se juzgan». Se refería a que el asunto concreto que se enjuicia es la financiación de las campañas del PP en dos municipios de Madrid en 2003 y su relación con las empresas de Francisco Correa.