Barcelona responde al terror con humanidad
Ante la crueldad de los ataques en Barcelona y Cambrils, los ciudadanos han respondido justo con lo contrario: humanidad. Las muestras de solidaridad se fueron sucediendo el jueves y el viernes por parte de personas anónimas, héroes dispuestos a ayudar a quien lo necesitara, tanto a través de iniciativas espontáneas a título individual como colectivas.
El sector del taxi fue uno de los más visibles. «Apagué el verde y me fui hasta Plaza Cataluña», relata Patxi, del Sindicato Élite de taxistas, uno de los chóferes que estuvo desde las 17.00 horas del jueves hasta la 1 de la madrugada del día siguiente sin parar trasladando a la gente donde fuera necesario. «Llevábamos a las personas que necesitaban ayuda allá donde fuera necesario; hicimos servicios de Barcelona a Sabadell, Sitges e incluso Gerona (unos 100 kilómetros)», recuerda Patxi, todavía aturdido por algunas de las historias que vivió en su propio vehículo. «Se me montó una israelí en pleno ataque de ansiedad con su bebé y me pidió que la llevara a un hotel en el barrio de Poble Sec. Me explicó que vivía en la Franja de Gaza, y que esta situación es casi cotidiana para ella. Me dio un abrazo, me besó, rompió a llorar, no paraba de temblar», según este taxista, quien añade que muchos de los que ‘encocharon’ gratuitamente quisieron darles propina, por lo que se ha convenido que todo lo que se recaude se destinará de una manera u otra a ayudar a las víctimas.
Movilidad complicada
Precisamente por la complicado de la movilidad por carretera, otro de los ejemplos de solidaridad se dirigió hacia los numerosos conductores atrapados en las principales arterias de la ciudad fruto de los severos controles de la Policía. Muchos vecinos de Barcelona quisieron ayudarles a pasar el mal trago y repartieron botellas de agua, galletas y bocadillos. Desde la Administración Pública, debido a la «situación excepcional de colapso» se permitía viajar el jueves sin billete en la red de Metro, autobús y Cercanías de Renfe.
Los hospitales fueron otro escenario que dio fe de las muestras de generosidad y voluntad de ayuda por parte de los ciudadanos, que se volcaron en las donaciones de sangre hasta el punto de que los principales centros sanitarios informaron que las necesidades estaban más que cubiertas en este capítulo.