Los Mossos desecharon el aviso del atentado porque no era fiable
La policía catalana niega que la fuente fuera la CIA o el Centro Contraterrorista de EE UU.

El conseller de Interior, Joaquim Forn, y el mayor de los Mossos d’Esquadra, Trapero. ANDREU DALMAU
Ramón Gorriarán | Madrid
Los Mossos d’Esquadra desecharon el aviso recibido el 25 de mayo de los servicios de inteligencia de Estados Unidos sobre un atentado terrorista en La Rambla porque tenía «una fiabilidad muy baja», un análisis que compartieron los expertos del Ministerio del Interior. Por esa razón la alerta nunca llegó a tomarse en consideración en «las mesas de evaluación antiterrorista» del 25 de mayo y 8 de junio, que reúnen a los jefes de información de la Policía Nacional, Guardia Civil, CNI, Citco, Mossos y Erzainza, ni en la Junta de Seguridad de Cataluña celebrada el 10 de julio.
Esta fue la explicación que dieron el consejero catalán de Interior, Joaquim Forn, y el mayor de los Mossos, Josep Lluis Trapero, que confirmaron la existencia de un aviso casi tres meses antes de los ataques, información publicada ayer por El Periódico de Catalunya , y ratificada también por fuentes de la lucha antiterrorista en Madrid. Las divergencias surgen al identificar la fuente informante, para el diario catalán fue el National Counterterrorism Center (Centro Nacional Contraterrorista, NCTC en sus siglas en inglés) de Estados Unidos, una organización creada por el Gobierno de George W. Bush tras los atentados del 11-S y que coordina a diversas organizaciones de inteligencia y espionaje, desde la CIA al FBI o la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) y los departamentos de Estado, Justicia, Defensa y Seguridad Nacional de Estados Unidos, según explica la entidad en su página web. Pero el jefe operativo de los Mossos negó que el informante fuera el NCTC o la CIA, y se negó a revelar su fuente. Solo dijo que el documento «no estaba firmado».
No hay relación
Para Trapero, como para Forn, lo más importante no es la existencia de una alerta casi tres meses antes de los atentados, es que todo esto es una operación para «desprestigiar y ensuciar» a los Mossos por su «excelente» investigación de los atentados en Barcelona y Cambrils del 17 de agosto con una campaña de «intoxicación». Hecha y repetida esta consideración, el mayor de la policía catalana rechazó que el aviso llegara a su cuerpo a través de una agencia de inteligencia de Estados Unidos, como sostiene El Periódico , porque los Mossos no tienen relación con esas organizaciones dado que sus interlocutores son las fuerzas de seguridad de los estados. El informe llegó, según fuentes de la lucha antiterrorista, a la policía nacional que, a través del Ministerio del Interior, lo hizo llegar a la Consejería de Interior del Gobierno catalán, desde donde se remitió a los Mossos, es posible que al jefe de información del cuerpo, el comisario Manel Castellví.
El escueto escrito señalaba que «informaciones no corroboradas de veracidad desconocida de finales de mayo de 2017 indicaban que el Estado Islámico de Irak y ash-Sham (ISIS) estaba planeando llevar ataques terroristas no especificados durante el verano contra zonas turísticas muy concurridas en Barcelona, España, específicamente en la Rambla». No había más datos para tirar del hilo y abrir una investigación. La agencia de seguridad estadounidense precisa en su nota que el aviso «se proporciona solo con fines de inteligencia» para «desarrollar potenciales pistas de investigación», no para ser utilizada en procedimientos judiciales en marcha u otros fines. Tampoco podía ser empleada de forma que «exponga o comprometa» a sus autores.
Un tipo de alerta, explicó el consejero de Interior, como las «decenas» que se reciben referidas a acontecimientos deportivos, conciertos, fiestas, centros de culto y otras actividades con aglomeración de personas.