Los constitucionalistas piden un gobierno catalán dentro de la ley
La masiva manifestación de Sociedad Civil Catalana reúne a líderes de Ciudadanos, PSC y PP.

Participantes en la manifestación convocada por Sociedad Civil Catalana en Barcelona.
Ya hace tiempo que la calle ha dejado de ser un coto privado del independentismo, y miles de personas, en torno a 7.000, según la Guardia Urbana de Barcelona, y unas 200.000, según los organizadores, se manifestaron ayer por el centro de Barcelona para denunciar el bloqueo político provocado por el proceso secesionista, protestar contra el soberanismo y las consecuencias que ha causado a nivel social y político y para reclamar un Gobierno autonómico en Cataluña que recupere la legalidad y el ‘seny’ (sentido común).
Se trata de la tercera gran manifestación convocada por el constitucionalismo desde el referéndum y la huelga general del 1 y 3 de octubre del año pasado. La primera tuvo lugar el 8 de octubre y la segunda tras la proclamación de la independencia el 27 de ese mes. Ambas fueron multitudinarias y escenificaron un cambio de rasante en la política catalana, que tuvo su reflejo meses después en la victoria de Ciudadanos en las elecciones, la primera victoria de un partido no catalanista en unos comicios autonómicos en Cataluña desde la recuperación de la democracia, aunque el resultado fue insuficiente para gobernar.
Capacidad de convocatoria
La de hoy, la primera tras las elecciones del 21 de diciembre, no fue tan masiva como las manifestaciones de octubre, celebradas en un contexto de alto voltaje político y con un grado de indignación social muy alto por el sentimiento creciente de que la permanencia de Cataluña en España estaba en peligro, pero sí consolida la capacidad de convocatoria del constitucionalismo, al que hasta no hace mucho le costaba salir a la calle y que pinchaba en cada una de sus convocatorias.
A la cita acudieron los principales líderes de Ciudadanos, PSC y PP. Las fuerzas constitucionalistas están muy lejos de formar un frente cohesionado y sus diferencias en el Parlamento catalán son notables, pero en esta ocasión hubo pleno casi total. Albert Rivera representó a Ciudadanos, Miquel Iceta acudió en nombre del PSC y por el PP participó Xavier García Albiol. La gran ausencia fue la que será la jefa de la oposición en Cataluña, Inés Arrimadas. Sí estuvo Rivera, lanzado en todas las encuestas como aspirante a la Presidencia del Gobierno, y de hecho fue el dirigente más aplaudido durante la marcha y quien trató de capitalizar la protesta. También estuvo la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat.
Todos ellos ocuparon la cabecera de la manifestación, bajo el lema «Ahora más que nunca, seny», junto al exprimer ministro francés, Manuel Valls, la actriz Rosa María Sardà y el exfiscal Anticorrupción, Carlos Jiménez Villarejo, integrado en las listas de Podemos en las últimas elecciones europeas.