Algo más que el factor geográfico: pueblos construidos en los cauces
La bolsa de aire frío que causó el desbordamiento de torrentes en Mallorca fue fruto de varios factores meteorológicos y geográficos que se conjuraron para dejar unas precipitaciones de 220 litros por metro cuadrado, una cifra muy elevada que terminó provocando una catástrofe. «En Mallorca, llegó por vía marítima una línea de tormenta que entró por el Sur y se encontró con una zona montañosa, no especialmente alta, pero para una nube es una barrera natural. Todo se amplía cuando existen torrentes que pueden desbordarse», explica Mónica López, jefa de los Servicios Meteorológico de TVE. «Desgraciadamente es un fenómeno habitual en el Mediterráneo que torrenteras que bajan con muy poca agua se desborden de forma brutal cuando llueve y destroce todo a su paso», añade.
López también avisa de que no hay que bajar la guardia: «Los modelos indican que este miércoles seguirá lloviendo y puede haber lluvia intensa por Mallorca y Menorca. Las precipitaciones serán muy intensas».
Aunque la zona del Mediterráneo español es muy propensa durante el comienzo del otoño a sufrir el fenómeno conocido como la gota fría (intensas precipitaciones provocadas por masas de aire frías sobre aguas cálidas), la violencia de este fenómeno hace preguntar a los expertos si tambien es fruto del cambio climático. «Estas precipitaciones son habituales en nuestro clima, sobre todo en las zonas costeras del Mediterráneo. El cambio climático favorece estas tormentas torrenciales porque ahora el mar está más cálido», añade López.