Diario de León

Rivera traslada la tensión a Alsasua

Solo un triple cordón de seguridad evitó serios incidentes en el pueblo navarro en el que fueron agredidos dos agentes en 2016 «No dejemos de pisar un rincón de nuestro país porque lo quieran unos radicales», dice Rivera.

Efectivos de la Guardia Civil ante la manifestación en Alsasua en contra de la iniciativa ‘España Ciudadana’, impulsada por Cs. VILLAR LÓPEZ

Efectivos de la Guardia Civil ante la manifestación en Alsasua en contra de la iniciativa ‘España Ciudadana’, impulsada por Cs. VILLAR LÓPEZ

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OCTAVIO IGEA | ALSASUA

«Mis adversarios no son los socialistas, sino los nacionalistas y los populistas. El ‘sanchismo’ es solo un paréntesis y después podremos reconstruir un proyecto español común». Albert Rivera elevó ayer la presión sobre el presidente del Gobierno al sugerir que las desaveniencias que mantiene con el PSOE se deben principalmente al rumbo tomado por Pedro Sánchez en la negociación de los Presupuestos con el PNV y a su guiño al independentismo catalán con la decisión de rebajar la petición de penas el juicio del ‘procés’. Un movimiento «inmoral», según el líder de Ciudadanos, que acusó al Gobierno de dirigir a la Abogacía del Estado para ponerla «en manos de quien quiere liquidar España».

La oposición frontal al nacionalismo — «aspirar a la independencia es lícito, pero no partir la nación pasando por encima de la Constitución»— y la defensa de la unidad de España fueron precisamente los principales argumentos con los que Rivera se presentó en el controvertido acto organizado por su partido en Alsasua. Una cita que se saldó con el brutal hostigamiento de cientos de radicales.

UNA PLAZA SITIADA

Sólo el fuerte dispositivo policial y la labor de un grupo de vecinos que ejerció de «cortafuegos» impidió que los ánimos se desbordaran. El mitin ofrecido por Rivera en defensa de la Guardia Civil, que contó con la asistencia de unos 300 simpatizantes y fue secundado por el PP y Vox, se desarrolló en una plaza sitiada por varios centenares de radicales que intentaron boicotear el acto de todas las maneras posibles: haciendo repicar insistentemente las campanas de una iglesia próxima, con bocinas, explotando petardos y coreando consignas a favor de la independencia y los presos y contra las fuerzas de seguridad. Pese a la crispación no se registraron incidentes, pero sí encontronazos verbales y lanzamientos de piedras y mecheros.

Hace apenas unos días que se cumplió el segundo aniversario de la agresión a dos guardias civiles y sus parejas que mantiene en la cárcel a siete jóvenes de la localidad, así que el clima se notaba ayer especialmente enrarecido. Tanto que buena parte de los bares de la Alsasua optaron por no levantar la persiana. Una parte del pueblo consideraba que el acto convocado por la plataforma ‘España Ciudadana’ era una «provocación», mientras que los organizadores defendieron su derecho a reunirse «libremente». «Estamos viniendo a un pueblo de España sin pedir permiso,a pesar de las dificultades. No dejemos de pisar cualquier rincón de nuestro país porque unos radicales lo intenten evitar», dijo Rivera.

«Quieren que haya ‘hostias’» Casi todos los partidos, incluido el PP vasco, habían hecho un llamamiento durante los últimos días a templar los ánimos y a que Alsasua vivera ayer una jornada apacible. Pero la tensión se disparó. Los radicales, algunos encapuchados y con la cara tapada, acabaron por rodear el acto político, que transcurrió custodiado por un triple cordón de seguridad compuesto por unidades antidusturbios de la Policía Foral y de la Guardia Civil y un equipo de seguridad privada. Junto a ellos, una veintena de vecinos con petos amarillos, entre los que se encontraba el padre de uno de los encarcelados por la agresión a los guardias civiles, ejercieron de retén y llamaron a no caer en el enfrentamiento. «Es lo que quieren, que haya ‘hostias’», gritaba alguien.

La provocación para los hostigadores era la presencia en las calles de Alsasua de los asistentes al mitin. Gente llegada desde diferentes puntos de España que portaba banderas de España, de Europa y de Navarra. Una minoría de los visitantes respondieron a las protestas de los vecinos con la misma actitud hostil. Los gritos de «fascitas», «alde hemendik (fuera de aquí)» y «españoles, hijos de puta» fueron respondidos con vivas a España y a la Guardia Civil. Además de la cúpula del partido liberal encabezada por Rivera y su secretario general José Manuel Villegas, acudieron a Alsasua la presidenta del PP navarro Ana Beltrán y el portavoz popular en el Senado Ignacio Cosidó. En la plaza de Los Fueros estuvieron además el presidente de Vox Santiago Abascal, su secretario general Javier Ortega Smith, y José Antonio Ortega Lara.

Junto a Rivera, que cargó contra los radicales que rodearon el acto — «estoy dispuesto a escuchar a los que me tiran piedras, pero no a que me tiren piedras»— y anunció que la celebración de un acto en Madrid el 25 de noviembre para defender la labor de la justicia antes las decisiones sobre el ‘procés’, tomaron ayer la palabra el filósofo y escritor Fernando Savater y Beatriz Sánchez Seco, víctima del atentado de ETA en la casa cuartel de Zaragoza que provocó 11 muertos en 1987. Savater llamó a «construir España y Europa por encima de los nacionalistas que quieren su terruño por tener un pasado legendario», y Sánchez Seco a que se «dignifique» la figura de las víctimas y «no se olviden» agresiones a las fuerzas de seguridad como la que ocurrió en Alsasua. «¡Lo vais a pagar!», respondió alguien en ese momento desde fuera de la plaza.

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