El apoyo a la independencia se sitúa en su nivel más bajo desde octubre de 2017
cristian reino | barcelona
El apoyo a la independencia va a la baja en Cataluña, pero en cambio las fuerzas secesionistas mejoran sus expectativas electorales y podrían aumentar la mayoría absoluta que tienen en el Parlamento autonómico, de acuerdo al último barómetro del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat.
El CEO de julio consolida un cambio de tendencia, ya apuntado en el sondeo de mayo, y el independentismo empieza a pinchar por primera vez desde los hechos de octubre de 2017 (referéndum del 1-O y declaración unilateral de independencia del 27-O), que situaron el fervor secesionista en su punto álgido. Desde entonces, el «sí» a la independencia siempre se imponía al «no». Hasta que el pasado mayo se invirtió la tendencia, un giro que se ha confirmado en el barómetro de julio.
El 48,3% de la ciudadanía de Cataluña está en contra de la independencia y el 44%, a favor. Hace dos meses, esa diferencia era de solo un punto. La encuesta se realizó entre el 25 de junio y el 17 de julio, en plena guerra entre JxCat y Esquerra, tras el pacto entre los primeros y el PSC en la Diputación de Barcelona.
En la pregunta «qué debería ser Cataluña», el CEO también refleja un descenso acusado en el apoyo a la separación. El 34% de la población apuesta por un estado independiente. Es la opción con más apoyos. Pero hace dos meses el porcentaje era del 39% y en su punto más alto llegó al 48% en 2013. En julio se sitúa en su nivel más bajo desde junio de 2012, es decir, antes de que empezara el proceso soberanista. El 27%, mientras, se decanta por una comunidad autónoma, un punto más que el sondeo anterior, y el 24% por un estado federal dentro de España, tres puntos más.
Pero a pesar de que la población va perdiendo la confianza en el ‘procés’, el independentismo mantiene su fuerza electoral porque apenas hay trasvase de votos entre bloques. Si hoy se celebraran elecciones catalanas, el CEO concluye que Esquerra sería la fuerza vencedora con un resultado de 38-40 escaños, entre seis y ocho más de los que tiene ahora.
El CEO de julio introduce una pregunta nueva, sobre las relaciones de Cataluña con el resto de España. El 9% de la población apostaría por la vía unilateral para la secesión, como hizo Puigdemont. El 42% cree que debería abrirse una «política de diálogo y negociación sin límites» con el Gobierno central, mientras que el 39% considera que ese diálogo debería ceñirse a la Constitución.