Javier García Jiménez (47 años) | Trabajador de una empresa contra incendios
«Intento mantenerme ocupado para estar bien anímicamente»

Javier García Jiménez. DL
No todos los que viven solos son mayores, Javier García Jiménez tiene 47 años y vive el confinamiento en su casa de San Andrés del Rabanedo. Afronta la situación «bastante bien» y el amplio jardín familiar tiene mucho que ver. Sale un par de días a la semana a hacer las compras de rigor y lleva quince días sin trabajar tras un Erte en la empresa. El día para él comienza poco después de las 06.30 horas. «Con esta nueva rutina me acuesto pronto y con seis o siete horas de sueño tengo suficiente», explica. Cuatro horas de ejercicio al día en el pequeño gimnasio que tiene en casa y las tareas de mantenimiento de la finca de sus padres, colindante a la suya, le llevan buena parte de su tiempo diario. «Estoy aprovechando para pintar las paredes y hacer cosas que ellos no pueden hacer», aclara. Después de comer y tras una buena siesta, algo de ejercicio y la puesta a punto de su casa, toca ducha, cena y película para poner fin al día. ¿Lo que más echa de menos? Salir con la bici a hacer alguna ruta y jugar al tenis con sus amigos. «Intento ocupar mi tiempo en algo porque, al vivir solo, los ratos en los que no sabes qué hacer son duros anímicamente».