La Haya puede tener la última palabra
España y Marruecos pueden acudir al Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, principal órgano judicial de Naciones Unidas, si no consiguen resolver sus diferencias sobre la soberanía del islote Perejil de forma bilateral, afirmó ayer el portavoz de la Comisión Europea, Jonathan Faull. El portavoz oficial del Ejecutivo comunitario recordó que si existen dudas sobre el estatuto preciso de la soberanía, «el recurso al derecho internacional siempre es posible». El Tribunal de La Haya, que está formado por quince magistrados, puede emitir dictámenes consultivos sobre cuestiones jurídicas de cualquier de los miembros o de los casos que someten los Estados a petición de la Asamblea General de las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad. «No nos corresponde a nosotros fijar el estatuto preciso de esta isla. Si las dos partes lo desean, puede ser reglado según el derecho internacional de modo normal, como se han resuelto otras diferencias territoriales», manifestó. No obstante, Faull consideró es una cuestión que incumbe, sobre todo, a España y a Marruecos. «Si pueden resolver el problema sin ir a La Haya, será mejor para todo el mundo, porque el proceso de La Haya va a ser más bien un proceso muy largo. Desde el comienzo hemos dicho que es un problema bilateral de los dos países y corresponde a estos dos países resolverlo», destacó, a la vez que insistía en que «nunca» Bruselas ha sugerido un papel de «mediación». «Vemos signos más bien favorables por parte del Reino de Marruecos», consideró además Faull, a la vez que precisó que el «statu quo ante» es en el que el islote no estaba habitado. Por este motivo, el portavoz justificó sus primeras declaraciones sobre el hecho de que la ocupación marroquí era un ataque contra todo el territorio europeo, en que España así lo ratificó. «Hemos deseado desde el comienzo la discusión entre los países y la vuelta a la situación anterior del 11 de julio para que la serenidad vuelva en las relaciones entre los dos países».