EL CAMINO HACIA LA ILEGALIZACIÓN
La división interna de IU provoca su abstención
Las dificultades de las distintas corrientes de Izquierda Unida para alcanzar un criterio único ante la ilegalización de Batasuna ha obligado a la dirección de la coalición a optar por abstenerse durante el pleno del próximo lunes, en el que PP, PSOE y Coalición Canaria pedirán al Gobierno que inicie los trámites para disolver a ese partido. Una abstención que en realidad no es tal, sino que es el punto intermedio de dos extremos que conviven en IU: quienes están en contra de la ilegalización de Batasuna y quienes -en privado- prefieren que se quede fuera de la legalidad. Unas posturas opuestas que no se pueden conciliar ni con el sí o el no, por lo que la dirección ha optado por la solución intermedia «más coherente» y que apoya el sector del coordinador general Gaspar Llamazares: la abstención. Comisión Permanente Aunque en la reunión que mantuvo ayer la Comisión Permanente con los diputados y los coordinadores de las distintas federaciones, ningún dirigente intervino para defender el voto a favor de la ilegalización de Batasuna, miembros del Partido Comunista de España defienden en privado esta postura. Además, destacados dirigentes temen que la estrategia de IU-Ezker Batua de acercamiento a los nacionalistas arrastre a la formación en el resto de España al declive electoral (según el último CIS de julio, IU ha perdido cuatro décimas en intención de voto). Y advierten del peligro que supone que la federación vasca disienta de las posturas oficiales de la coalición. En contra de estas opiniones se encuentran los críticos de Corriente Roja y Espacio Alternativo y el coordinador general de IU-Ezker Batua, Javier Madrazo, quien no acudió a la reunión «por razones justificadas»,y al igual que el PNV y EA, dejó clara su oposición a la iniciativa de PP y PSOE.