El crecimiento de los presos desborda las 3.300 nuevas plazas que Prisiones quiere abrir en noviembre
El número de nuevos reclusos se multiplica por cinco durante el 2002
La población penitenciaria no crecía tan rápido desde finales de la década de los ochenta. Los últimos estudios de Instituciones Penitenciarias
Las estadísticas de Prisiones no dejan lugar a dudas del aumento de internos: el año pasado cada semana entraban en las 66 cárceles que gestiona el Gobierno central y en las 11 que controla la Generalitat de Cataluña una media de 23 nuevos presos, poco más de tres reclusos diarios. En los tres primeros trimestres de este año, ingresan en prisión cada semana 128 personas, más de 18 presos al día. Algunas semanas, incluso, han llegado a entrar, sólo en las penitenciarías dependientes de Interior, 247 reclusos (del 11 al 18 de enero). En los centros de la Administración central, la población penitenciaria ha crecido en apenas nueve meses un 8''4%, pasando de los 41.090 reclusos que había el 1 de enero de 2002 a los 44.546 a principios de octubre. Detrás de este crecimiento sostenido -señalan los expertos- está el fuerte aumento de entradas de presos preventivos (reclusos a la espera de un juicio y de una sentencia firme). Este colectivo, que ya supone casi la cuarta parte del total de los reclusos, ha crecido durante 2002 un 15''5% (de 9.151 personas a 10.528), casi tres veces más que los internos penados (condenados) que aumentaron un 6,3%. Las cárceles del Ministerio del Interior albergan en octubre a 3.456 internos más que en enero y los expertos dan por sentado que el año terminará con 4.200 presos más. Según las previsiones de la Administración, en diciembre los centros del Gobierno central y catalán tendrán unos 53.000 reclusos (45.300 sólo en los centros que dependen de Instituciones Penitenciarias). Se trata de unas cifras desconocidas desde la transición democrática: 6.500 nuevos presos en 12 meses, cuando en la última década el año que más había crecido la población fue 1992 con 4.438 internos. Incluso, en 1995, en 1996, en 1997 y en 2000 el número de reclusos de las cárceles de España había descendido. Nuevas plazas El crecimiento sin parangón de internos ha generado alarma en los responsables de las prisiones del Ministerio del Interior, que esperaban contar con nuevas celdas para afrontar la más que probable avalancha de presos que se producirá con la entrada en vigor de las reformas legislativas previstas en el denominado Plan integral contra la delincuencia. Entre las modificaciones que tiene en proyecto el Ejecutivo para atajar la criminalidad está la de endurecer el acceso a la libertad preventiva para los delincuentes multireincidentes, con lo que es previsible que aún crezca a mayor ritmo el número de presos provisionales. Fuentes de la administración penitenciaria confirmaron que a partir del próximo noviembre, la Dirección General de Prisiones contará con 3.300 nuevas plazas: 30 módulos de 74 celdas cada uno (unas 2.200 celdas) que, en algunos casos, permanecían cerradas desde hace cuatro años por falta de personal. Estos calabozos están ubicados en seis cárceles diferentes: A Lama (Pontevedra), Teixeiro (Coruña), Mansilla de Mulas (León), Zuera (Zaragoza), Villena (Alicante) y Segovia. Para gestionar estas nuevas plazas, Prisiones contará con 465 nuevos funcionarios, que el 30 de octubre terminan su período de formación y que se unirán a los 20.000 trabajadores con que cuenta la institución. Sin embargo, los cálculos no cuadran para los responsables de Prisiones: en 2002 habrá 3.300 plazas de nueva creación en los 66 centros dependientes de Interior, pero la población reclusa de este año -antes incluso de los programas para atajar la criminalidad- crecerá en 4.200 personas.