Puente no dimitirá
El ministro asegura sentirse "capacitado" para continuar al frente del Ministerio. El titular de Transportes afirma no albergar ningún temor de que el presidente del Gobierno le pida la dimisión por el accidente de Adamuz

El ministro de Transportes, Óscar Puente (i), llega este viernes a ofrecer una rueda de prensa en Madrid, en la que ha asegurado que cree que contar ya con una tesis provisional de que el accidente pudo haberse producido por una rotura de la vía "previa o simultánea" al paso del Iryo siniestrado en Adamuz ofrece "cierta tranquilidad" por su prontitud, aunque ha insistido en que no es definitiva y habrá de confirmarse con pruebas.
El PP carga ya duramente contra Óscar Puente por el accidente de Adamuz, aunque aún no haya pedido abiertamente su dimisión. El ministro de Transportes, en todo caso, no tiene ninguna intención de apartase y así lo manifestó en una larga comparecencia, la segunda de esta semana, en la que aseguró que, a pesar de los exhaustivos controles periódicos de la vía, "nunca" se detectó una anomalía que pueda tener relación el descarrilamiento que provocó la muerte de 45 personas.
"Que esto haya sucedido -respondió a una pregunta expresa de los periodistas- no creo que me reste ninguna capacidad para seguir en el cargo". El ministro, uno de los hombres de máxima confianza de Pedro Sánchez, señaló también que no alberga ningún temor a que el presidente del Gobierno pueda prescindir de él. Fuentes de Moncloa aseguran que el líder del PSOE tiene fe absoluta en su gestión y también en su capacidad de evitar que esta crisis escale.
Puente compareció esta vez junto al presidente de ADIF, Luis Pedro Marco de la Peña, horas después de que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) hiciera público un informe preliminar en el que apunta a que el vagón 6 del Iryo descarriló por la fractura de la vía en Adamuz. Este primer documento oficial sostiene, además, que "con la información disponible en este momento" la fractura del carril "se produjo con anterioridad al paso de este tren siniestrado y por lo tanto, al descarrilamiento".
Lo que no se ha respondido todavía es por qué o cómo se pudo producir esa fractura. "Lo que sí queremos es asegurar que trabajemos para que en la medida de las posibilidades humanas no vuelva a pasar", insistió Puente. El presidente de ADIF por su parte, señaló que si la investigación demuestra que hubo una responsabilidad por acción u omisión, dimitirá.
El ministro dio a entender, en todo caso, que señalar un culpable no será fácil. "Las roturas de carril son un problema recurrente de las vías del sistema ferroviario español y europeo -llegó a afirmar- y no será porque no haya control sino porque a veces pueden producirse fallos que en este momento, con los medios de que se dispone, no son tan fáciles de detectar". Según su testimonio, "todo se ha realizado con arreglo a la normativa".
Eso sí, valoró como "una posibilidad" que exista un defecto de fábrica en el carril donde descarriló el Iryo en Adamuz. El presidente de ADIF detalló que una empresa española suministra la casi totalidad de esta infraestructura y anunció que se revisarán todos los lotes. En aquella aciaga jornada, los sensores que deben activar los mecanismos automáticos de seguridad detectaron "anomalías", reconoció Puente, pero no lo "suficientemente graves como para dar la alarma". "Si hubo una ruptura de vía no se pudo detectar", zanjó. Sobre los trabajos de bateo -proceso de mantenimiento ferroviario crítico que consiste en compactar y nivelar el balasto (piedras) debajo de las traviesas-, afirmó que se hicieron trece a lo largo de 2025, el último en diciembre. "Son muchos", apostilló el ministro.
Reducción de velocidad Respecto a la polémica suscitada por la reducción de velocidad que en los últimos días ha afectado a la línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona, que pasó en algunos tramos, temporalmente, a un máximo de 160 kilómetros por hora, y que era una de las 20 preguntas que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo le había formulado directamente, Puente aseguró que esta medida "no es arbitraria", que fue trasladada por los maquinistas "y como saben, muchas de ellas no conllevan reducciones de velocidad". "Cuando se nos dice que hay un problema no es que debamos hacerlo o no, es que tenemos que hacerlo", insistió.
Sobre el impacto en las infraestructuras ferroviarias que ha provocado la liberación del servicio ferroviario desde finales de 2020, lo que aumentó el tráfico y el peso que soportan diariamente las vías, Puente defiende que la densidad de circulación en España "es mucho más baja" que la de otros países. "No estamos superando los límites de la capacidad". Eso sí, reconoció que los trenes Iryo son "más pesados" que los de Renfe.
En cuanto a las soldaduras, el presidente de Adif precisó que la empresa contratada por Adif para inspeccionar el control de calidad de la obra, en este caso la compañía Ayesa, otra ingeniería española, volvió a controlar y a ensayar el 30% de las soldaduras por segunda vez, es decir, 36 soldaduras fueron ensayadas dos veces por dos equipos diferentes.