El marine español

Alex Grant posa con su arma ayer, en Um Qasar
Se suele decir que siempre te encuentras a un español vayas donde vayas. Incluido Irak en estos días. Allí lucha enrolado con los marines británicos, el joven español -apenas tiene 21 años- Alejandro (Alex) Grant, al que sus compañeros de la 42 Comandos de los Marines Reales, apodan Manuel (por un personaje de la serie Faulty Towers). «Soy el único español en Irak y me siento muy orgulloso de ello», indica Grant al corresponsal de guerra del diario de Bristol Western Daily Press desde su despliegue en el sur de Irak. Grant nació en Madrid, su madre es española y su padre inglés y hace cinco años se trasladó a Inglaterra para aprender el idioma. Una vez en Inglaterra se trasladó a Bath y tras pasar por la obligatoria selectividad de fregar platos en un restaurante o en un hotel -principalmente porque no hablaba ni jota de inglés-, su padre se empeñó en que se alistara en los marines. «Me llevó a una oficina de reclutamiento en Bristol, les dijo que quería ser marine», recuerda Grant. A sus 21 años, el marine español dice que a quien más echa de menos es a su madre, con la que mantuvo una conversación telefónica de más de minuto y medio -la única en varias semanas- «y se pasó todo el tiempo llorando», dice Grant. «Es la sangre latina, somos muy emotivos.» Si duro es vivir fuera de casa más aún lo es más cuando se vive entre los marines británicos. «Echo de menos la cultura y la gente española». Dice que su madre se siente muy asustada pero también muy orgullosa «lo que hace que sea más fácil estar aquí», indica Grant. Pero no puede olvidar que se encuentra luchando en un conflicto que la mayoría de los españoles, sus paisanos, desaprueban. «Es duro, mi familia ha acudido a manifestaciones de protesta y mi madre piensa que esta guerra no es justa», explica. El joven español, que espera regresar a Madrid, dice que aprendió a vivir lejos de España durante sus años de adiestramiento con los marines en Lympstone, Devon. «Estuve a las órdenes del capitán Dave Pickard, un veterano de la guerra de Las Malvinas que pensaba que yo era galés por la forma en la que hablaba inglés», dice Grant, y agrega, «nunca he pasado tanto frío y la comida era un desastre». También recuerda el día en el que cruzó un río, «la experiencia más fría y húmeda que he vivido, sólo podía pensar en el calor de Madrid y en que estaba loco de remate». «Me siento orgulloso», apunta.