El PSOE argumenta que los populares siempre desecharon la elección directa de alcalde
El PP rescata el debate sobre el respeto a la lista más votada
El miedo del Partido Popular a perder alcaldías y comunidades autónomas como consecuencia de pactos postelectorales le ha hecho reeditar un viejo debate. Las p
Lugo, Pontevedra, Burgos, Soria, Segovia, Córdoba, Sevilla, Granada, Almería, Ceuta y Melilla. Estas once ciudades votaron mayoritariamente al PP en las últimas elecciones celebradas en 1999. En ninguna de ellas se logró formar un Gobierno popular. Los acuerdos alcanzados por el PSOE con distintos grupos políticos le permitieron asimismo arrebatar a su principal adversario dos autonomías enteras: Aragón y Baleares. El día 25 están en juego, además, la Comunidad de Madrid y, quizá, la valenciana. La cuestión del respeto a la lista más votada viene ya de antiguo. En 1995, PP y PSOE estuvieron a punto de alcanzar un acuerdo tácito para llevarlo a cabo. Entonces se suponía que el mecanismo beneficiaba a los socialistas, que no tendrían que verse obligados a pactar con IU para mantener el poder en muchos de sus municipios. Los sondeos sólo le auguraban mayoría absoluta en La Coruña, Lérida y Gerona. Pero ni hubo acuerdo previo, ni las dos formaciones de izquierdas lograron entenderse una vez celebrados los comicios, lo que permitió al PP obtener unos excelentes resultados. Ahora, la situación es muy distinta. El partido que lidera José María Aznar requiere mayorías absolutas para enfrentarse a lo que el jefe del Ejecutivo llama la «coalición Zapatero-Llamazares». De ahí, la inquietud de Arenas y su propuesta de ayer al secretario general del PSOE para evitar perder territorios. El PSOE utiliza el argumento de que el PP lleva años negándose a pactar que en los municipios los alcaldes sean elegidos directamente por los electores en segunda vuelta, un modelo similar al de las elecciones presidenciales de Francia. Una propuesta electoral en la que se escudó José Luis Rodríguez Zapatero al ser preguntado por el acuerdo ofrecido por Arenas, que tachó de «antiguo». En esta línea, el responsable de Organización socialista, José Blanco, sostuvo que la propuesta del PP responde a su miedo a perder las elecciones del 25-M.