Los socialistas piensan que los diputados traidores entraron en una trama inmobiliaria próxima a los populares
Los traidores del PSOE actuaron bajo el amparo de un constructor
El Partido Socialista está cada vez más convencido de que la traición de los diputados Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez en la Asam

El portavoz del PSOE en el Congreso, Jesús Caldera
Un posible caso de corrupción que, sospecha la dirección socialista, podría estar relacionado con el PP. «Es evidente que el PP es el principal beneficiario de este golpe contra la democracia». Jesús Caldera, portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, dio crédito este domingo a la versión de la Cadena Ser, según la cual Tamayo y Sáez se ausentaron de la votación del pasado martes en la Asamblea amparados por un potente grupo de medio centenar de empresas dedicadas al juego y a la construcción que mueven miles de millones de pesetas. Los empresarios que la información relaciona con la trama son Francisco Vázquez Igual y su mano derecha, su sobrino Francisco Bravo Vázquez. Siempre según la emisora, estos constructores están «fuertemente vinculados» con sectores del PP en Madrid y mantienen una relación personal con el secretario general de ese partido en la región, Ricardo Romero de Tejada. Este dirigente del PP, sin embargo, negó cualquier implicación suya o de su partido en el asunto, aunque admitió haber mantenido una «relación fugaz» con Bravo para tratar un posible pacto, que al final no cuajó, entre independientes y populares en un municipio de la región. Sin acusar expresamente al PP de participar en este escándalo, Caldera exigió una actuación inmediata de los populares y denunció en una declaración leída en Ferraz, en la que no se admitieron preguntas, que la misma noche electoral, diez minutos antes de las doce de la noche, «comenzó a funcionar esta trama» para dar un «golpe» al Gobierno que tenía previsto conformar Simancas con el apoyo de IU. De esta forma se refería el dirigente socialista a una llamada que Tamayo realizó desde su móvil al número de Francisco Bravo Vázquez. A las 23.50 del pasado domingo 25 de mayo, cuando ya se conocían los primeros resultados y el recuento de votos apuntaba a que habría un gobierno de izquierdas en Madrid, el empresario y el diputado conversaron durante más de seis minutos. Llamadas al móvil Pero no es el único contacto que ambos mantuvieron antes del escándalo. Según el listado de llamadas de Tamayo, sus conversaciones han sido frecuentes en los últimos días. Otra de las llamadas se produjo el día anterior a que los díscolos traicionaran al PSOE en la votación de la Asamblea. Ese lunes, Tamayo se reunió a las ocho y media de la noche con el secretario de Organización del PSOE, José Blanco. Una entrevista que en Ferraz ven ahora como una coartada, y en la que el diputado fugado había manifestado cierto malestar por las negociaciones del Gobierno con IU en Madrid, aunque en ningún momento habló de abandonar a su partido en la votación de la Asamblea. Después de la reunión, Tamayo llamó al móvil personal del constructor. También habló dos veces con José Luis Balbás, su mentor político, a quien el PSOE suspendió de militancia esta semana por sospechar que está relacionado con esta operación. Según el listado de llamadas de Tamayo, él y Balbás han hablado todos los días desde el 25 de mayo.