Diario de León

«Está claro que iban a por nosotros»

Los vecinos de la zona no lograban apaciguar los nervios y relataban, de forma atropellada, que los terroristas acabaron con una jornada vacacional.

Una estudiante herida se asoma por el balcón de la escuela situada sobre el hotel de Alicante

Una estudiante herida se asoma por el balcón de la escuela situada sobre el hotel de Alicante

Publicado por
Eduard Ureña - alicante
León

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El miedo y la indignación paralizó a los vecinos y turistas de Alicante y Benidorm que fueron testigos de las explosiones causadas por las bombas de ETA. La mañana, vacacional y festiva en dos de los puntos de mayor afluencia turística de las playas de la Comunidad Valenciana, se tornó sangrienta. «Estaba claro que iban a por nosotros», se dolía uno de los policías que resultó herido en el hotel Nadal de Benidorm. «Llevábamos unos quince minutos desalojando a gente cuando, de repente, notamos una explosión, vimos una cortina de humo y comenzaron a caer cascotes por todos lados». El agente, que no quiso desvelar su identidad, daba gracias por seguir con vida y aseguraba que se encontraba bien «aunque tengo magulladuras, contusiones y cortes por todo el cuerpo». Fue el último de los cuatro policías heridos en abandonar el centro sanitario donde fueron atendidos. Los vecinos de la zona no lograban apaciguar los nervios y se relataban unos a otros, de forma atropellada, sus impresiones. «Ha sido una explosión muy fuerte y muy seca», coincidían todos. Una mujer acertaba apenas a explicar que «estaba cocinando y se ha movido el edifico; rápido me he dicho que eso es una bomba. He visto humo y cómo se desmoronaba parte del edificio y la gente corría. Gracias que los huéspedes del hotel habían sido desalojados porque esto podría haber sido una tragedia». Algunos habían oído por la radio la noticia del atentado de Alicante, ocurrida minutos antes, y se preguntaban si «habrán ido a por la sede del PP», situada al lado del hotel Bahía. Otros ciudadanos que, asustados, habían recogido rápidamente sus enseres y huían de la hasta entonces plácida playa, daban rienda suelta a su indignación y blasfemaban contra los terroristas. Una vecina prefería contenerse «porque lo que saldría de mi boca no se puede oír, ya estamos como el año pasado». En medio de cortinas de humo y con el susto aún en el cuerpo proseguían los relatos. Un joven que preguntaba nervioso si se habían producido víctimas mortales, contó que «estaba durmiendo cuando han temblado las paredes. Ha sido terrible, cuando he mirado a la calle lo he visto todo lleno de escombros». A su lado, otro vecino balbuceaba que la explosión le sorprendió en un bar cercano al hotel. «He acabado en el suelo no sé si por la onda expansiva o por el susto o por las dos cosas», indicó. El lugar de la explosión se llenó de curiosos invadidos por el temor y la incertidumbre, pero la mayoría, una vez repuestos del susto, decidió regresar a la playa. Contra el turismo El padre del propietario de hotel Nadal de Benidorm se quejaba, dos horas después de la explosión, del daño que estos atentados de ETA pueden hacer en el turismo extranjero. «Las agencias mayoristas de viajes pueden reaccionar negativamente en vista de este atentado terrorista. Me temo que se produzcan anulaciones de reservas, aunque creo que los turistas españoles no dejarán de venir a Benidorm», se quejaba José Cervera. La Asociación Provincial de Hoteles de Alicante ofreció alojamiento a todos los afectados por el atentado ocurrido en el Hotel Residencia Bahía de Alicante. El presidente de la asociación, Vicente Marhuenda, confió en que «la fidelidad de los visitantes de demuestre y acabe con normalidad el resto de temporada turística». «No vamos a dejarnos amedrentar por los que sólo buscan hacer daño», añadió. La costa mediterránea, y especialmente la de la Comunidad Valenciana, es un objetivo de ETA en sus sangrientas «campañas de verano». Desde 1979, seis personas han muerto en esta zona a manos de la organización terrorista. El esuerzo por intentar neutralizar la campaña de verano de ETA con el blindaje de las fronteras con Francia y el refuerzo de los servicios de Información en el litoral levantino no pudieron frenar la llegada de un nuevo comando itinerante, supuestamente desde Francia, para la tradicional campaña de verano terrorista. No obstante, las fuerzas de Seguridad ya cuentan con algunas pistas para poder localizar al talde que ayer hizo estallar en Benidorm y Alicante las bombas que provocaron diez heridos. Las sospechas de los mandos de la lucha antiterrorista son que los terroristas habrían llegado desde Francia en fechas «muy recientes», evitando así los numerosos controles que el Ministerio del Interior había establecido este año en las fronteras de Cataluña, Aragón, Navarra y País Vasco para tratar de localizar a posibles taldes itinerantes para la campaña de verano.

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