| Análisis | Las aplicaciones del proyecto |
Búsqueda de náufragos
El nuevo modelo presenta múltiples utilidades, que van desde aplicaciones para el turismo hasta la prevención de catástrofes
Una pieza fundamental en el sistema de oceanografía operacional serán los datos que proporcionarán, de forma actualizada y permanente, lo que permitirá ir corrigiendo constantemente las trayectorias de los vertidos, instrumentos de observación como satélites, boyas en el mar, tanto en superfice como a lo largo de la columna de agua, sensores marinos y barcos de observación, que se sumarán a otras herramientas de trabajo en tierra como radares. A esta información se sumarán las bases históricas sobre la situación de los vientos en las zonas de estudio y las predicciones meteorológicas para los próximos días. Con todo ello se establecerá un modelo general de observación y predicción que luego podrá adecuarse a lugares muy concretos, como, por ejemplo, Fisterra o la ría de Arousa. El sistema tendrá capacidad de generar información cada hora en puntos tan limitados como medio kilómetro cuadrado. En cualquier accidente en el mar en el que haya náufragos, la predicción oceanográfica permitirá determinar la trayectoria que seguirán los cuerpos, en el caso de que no haya supervivientes, y fijar en qué playas y lugar se les puede esperar, estableciendo incluso, aunque con márgenes temporales, en qué momento puede ocurrir su llegada.