La Conferencia Episcopal condena el Plan Ibarretxe
Los obispos condenaron ayer el plan soberanista abanderado por el lehendakari del Gobierno vasco, Juan José Ibarretxe. Durante la inauguración de la 81 asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal, el presidente del Episcopado, el cardenal Antonio María Rouco, deploró los «graves cuestionamientos» de la Constitución que se están haciendo estos días, precisamente cuando se cumple su 25º aniversario. El máximo representante de la jerarquía católica invocó la instrucción pastoral aprobada hace ahora un año contra el terrorismo, documento en el que se desautorizaban las aspiraciones independentistas del nacionalismo vasco. «Pretender unilateralmente alterar este ordenamiento jurídico en función de una determinada voluntad de poder, local o de cualquier otro tipo, es inadmisible. Es necesario respetar y tutelar el bien común de una sociedad pluricentenaria», proclamó el presidente de los prelados y arzobispo de Madrid. En sus palabras a los obispos, Rouco insistió en que «la Constitución es hoy el marco jurídico ineludible de referencia para la convivencia», al tiempo que subrayó que el terrorismo de ETA tiene su origen «en el nacionalismo totalitario». El documento fue votado por amplia mayoría, aunque contó con 8 votos en contra y cinco abstenciones.