Diario de León

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Encargos solidarios

El taller de ebanistería realiza los ramos de Navidad para decorar el Ayuntamiento de León, mientras las secciones de manipulado rematan el embolsado de una campaña publicitaria

Un joven sujeta el ramo de madera para ayudar a su compañero

Un joven sujeta el ramo de madera para ayudar a su compañero

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León

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Uno de los últimos encargos que ha llegado al centro es la fabricación de las siete estructuras de madera del ramo navideño leonés que este año decorará cada una de las plantas del Ayuntamiento. En el taller de carpintería están afanados en el remate de los agujeros que podrán sujetar las doce velas que simbolizan los meses del año. El taller restaura también muebles antiguos y trabaja por encargo para tiendas. Sus especialidades son las bandejas, las cajas y los atriles, pero también se han hecho zapateros y se preparan tablas de cortar para hostelería. Las tareas se ejecutan, con maquinaria especializada, bajo la supervisión y la enseñanza de Óscar Valverde, no sólo se evalua el remate del trabajo: «Antes que nada hay que mirar a las personas y estar todo el rato reforzándoles», explica el monitor. En el centro ocupacional todo está imbricado, incluso la vida cotidiana. Cada mes se acumulan los cumpleaños y se celebran todos juntos en viernes. La pausa de la mañana es aprovechada para este momento. «Para algunos es una de las dos veces que a lo largo del año van a recibir un regalo porque no tienen otra familia», precisan. Los talleres también se complentan entre sí. En el de tapizado y costura los enfermos mentales han aprendido a realizar cinchados, colocar espuma, fibra y remate con tela para tapizar sillas, sillones, butacas y sofás. Asimismo, han hecho pequeños objetos de decoración como percheros, carpetas, cojines, portarretratos y revisteros. El uso de las máquinas de coser industriales y domésticas figura entre las habilidades que adquieren algunos de los asistentes a los talleres, especialmente las mujeres. «Antes venía más para ocupar el tiempo, ahora quiero aprender a trabajar», explica Carlos. Tiene 26 años y está en Alfaem desde que cumplió los 18. Dejó los talleres temporalmente para estudiar y consiguió sacar el graduado escolar en el centro de adultos. Ha vuelto con la vista puesta en su plena integración laboral en un futuro próximo. Para otros, como Toño, «estar ocupado y hacer algo útil» es suficiente. «Estoy contento porque estoy entretenido y hablando -aclara Julio- y si estuviera en casa empezaría a pensar en mi madre y en mi hermano. Económicamente no es mucho». Etiquetado de botellas, embolasado y empaquetado de etiquetas escolares, tarjetas navideñas, carpetas, trípticos, marcapáginas con papel reciclado, decoración de velas y adornos para bautizos... El taller de manipulado admite casi de todo. En las vísperas navideñas vive actividad frenética: los usuarios han logrado ensobrar a tiempo y colocar los cordones a más de 50.000 ejemplares de una campaña publicitaria que un conocido hipermercado recién instalado en Valladolid lanzará en los próximos días. «Si nuestra actividad fuera así todo el año, el centro de empleo estaba garantizado», aclara el jefe de taller.

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