Diario de León

Carod-Rovira se convierte en «conseller in cap» tras dar por descartado un pacto con CiU

Maragall será el nuevo presidente de una Generalitat de izquierdas

Los socialistas, ERC e IC alcanzan un acuerdo que pone fin a 23 años de gobierno de CiU. El Gobierno cree qu

Publicado por
R. Gorriarán / S. Olego - madrid / barcelona
León

Creado:

Actualizado:

Pascual Maragall se convertirá, salvo sorpresa monumental de última hora, en el primer socialista que accede a la Presidencia de la Generalitat de Cataluña, y el republicano Josep Lluis Carod-Rovira será el 'conseller en cap'. El Partit dels Socialistes de Catalunya, Esquerra Republicana e Iniciativa-Els Verds llegaron a un acuerdo que terminará con 23 años ininterrumpidos de Gobierno de CiU. Las tres formaciones harán público el pacto en la próximas horas una vez que las respectivas direcciones den el visto bueno al compromiso muñido por los negociadores.. A pesar de la cautela, el acuerdo está hecho, según sostienen fuentes socialistas y republicanas. CiU, incluso, está resignada a que, pese a ser con 46 la fuerza con más escaños, su destino para los próximo cuatro años sea la oposición junto al PP, su socio en la última legislatura. La formación que todavía lidera Jordi Pujol estalló al conocer en las últimas horas la existencia del pacto y cargaron las tintas hacia ERC, a la que acusaron de «marear la perdiz» y haber hecho en las negociaciones «puro teatro» porque tenían decidido desde la misma noche electoral del 16 de noviembre que iban a pactar con el PSC. Acuerdo sin cerrar Los negociadores socialistas y republicanos, sin embargo, no quisieron echar las campanas al vuelo y tomaron la precaución de afirmar que «el acuerdo aún no está cerrado», según manifestaron el primer secretario del PSC, José Montilla, y el vicesecretario general de ERC, Josep Huguet. Ambos aludieron a «flecos» por cerrar en el terreno del autogobierno y el sistema de financiación. Unos detalles que quedarán solventados en las últimas reuniones que celebrarán este martes los negociadores de los tres partidos para que, a continuación, las respectivas comisiones ejecutivas refrenden los términos del pacto. Montilla se declaró «optimista» porque hay «buena voluntad» y «va progresando» el acercamiento, aunque matizó que «no está firmado» y «queda por recorrer un camino que no está totalmente despejado». Sólo se podrá decir que el pacto está cerrado cuando «esté todo cerrado», apuntó el dirigente socialista. Establecidas las prevenciones, dio por hecho que en Cataluña se va a producir «un gran cambio» con la «alternancia desde posiciones catalanistas, progresistas y de izquierdas». El republicano Huguet también consideró que las negociaciones «apuntan cada vez más hacia un Gobierno de progreso» y anunció que «se puede dar por descartado» el acuerdo con CiU. El también dirigente de ERC Joan Puigcercós aceptó que los pasos que se han dado son «muy positivos». ERC, el árbitro de las negociaciones ya que sus 23 diputados eran los determinantes para formar mayorías de un color u otro, optó por los socialistas porque de esa manera puede continuar con su labor de comer el terreno a CiU ya que ambas formaciones se disputan el favor el espectro social nacionalista.

tracking