Descendiente de una saga de militares del XIX
El padre de Agustín Fernández-Chicarro, Mateo, no sólo era militar, también se adentró en el mundo de la astronomía y las matemáticas. Y destacó en el campo de la investigación genealógica. Fue esta afición la que hace unos años, antes de fallecer, le trajo hasta León en busca de las raíces de su apellido, mientras su hijo se dedicaba al estudio de la geología de los planetas. «Sabemos que desde 1600 está instalada la familia Fernández-Chicarro en León », señala el científico. Su último ascendiente directo, Joaquín Fernández-Chicarro, nació en León en 1785 y a principios del siglo XIX se trasladó a La Coruña donde realizó la carrera militar en la Marina. El periplo de la familia discurrió desde entonces por distintos puntos del país en función de los destinos militares que tuvieron puesto que todos ellos se dedicaron a las labores castrenses en las distintas armas. Otros Fernández-Chicarro destacaron en León durante el siglo XIX como compradores de propiedades eclesiásticas durante la desamortización de Mendizábal. En Gusendos de los Oteros, donde adquirieron un foro, es recordado en una placa otro pariente. Mateo Fernández-Chicarro, padre del científico, fue el último militar de esta saga. Asiduo articulista de la revista Hidalguía, firmó dos trabajos que bajo el título El padrón de la moneda forera de Villapadierna analizan la composición del padrón en los años 1607 y 1631.