| Perfil | Ahmed Yasín |
El liderazgo desde una silla de ruedas

Una niña palestina hace la señal de victoria entre pancartas de Yasím
«La sangre del jeque Yasín no será vertida en vano. Lo vengaremos golpeando al tirano del siglo, Estados Unidos, y a sus aliados» Brigadas Abu Hafs al Masri/Al Qaida El jeque Ahmed Yasín nació hace 67 años en Majdal, un pequeño pueblo de pescadores situado junto a la ciudad de Ashkelon, en la costa mediterránea de lo que hoy es Israel. Su familia fue expulsada junto con el resto de vecinos en la guerra de 1948 y se estableció en la franja de Gaza. Yasín tenía diez años. Siendo adolescente, y mientras jugaba un partido de fútbol, sufrió una lesión que lo dejó tetrapléjico y desde entonces vivía postrado en una silla de ruedas. Además, padecía problemas musculares, respiraba con dificultad, no podía hablar con claridad, no oía bien y estaba casi ciego. Desde joven sintió la llamada del islam y pronto destacó entre sus compañeros como un profundo conocedor de la religión y un hombre carismático como pocos. En su juventud se afilió a los Hermanos Musulmanes, una cofradía que fundó en 1922 el egipcio Hasan al-Banna y que tuvo seguidores en algunos países árabes. Yasín fue uno de los muchos palestinos que marchó a estudiar a El Cairo. Lo hizo en las universidades Ayn Shams y Al-Azhar, donde se empapó de la ideología de los Hermanos Musulmanes. Al año de estar en El Cairo, la falta de recursos económicos le obligó a regresar a Gaza, adonde trasladó las ideas fundamentalistas. En diciembre de 1987, sólo unos días después de que comenzara la primera Intifada, Yasín fundó Hamas, un acrónimo que significa Movimiento de Resistencia Islámico y al mismo tiempo «celo religioso». Como Yasín, el resto de los cofundadores pertenecían a los Hermanos Musulmanes. Durante los primeros tiempos, la nueva organización se percibía con satisfacción en Israel. Los dirigentes hebreos consideraban que era una alternativa válida a la OLP de Yaser Arafat e incluso se reunieron amistosamente con sus líderes. Para desacreditar a Arafat, Israel permitió que Hamas abriera en la franja de Gaza colegios, mezquitas, hospitales, bibliotecas y otras sedes filantrópicas que han perdurado hasta nuestros días y que se financian básicamente con donativos procedentes del Golfo Pérsico. Todo compartido Como la mayoría de las familias palestinas, la del líder de Hamas era numerosa. Tenía once hijos, de los cuales uno falleció en el ataque de ayer. Vivía en una amplia pero modesta casa en la ciudad de Gaza, sin lujos y siempre dispuesto a compartir sus haberes con las familias pobres de su entorno. Yasín fue detenido por vez primera en 1984 por posesión de armas y explosivos, pero Israel lo puso en libertad al año siguiente. También estuvo detenido entre 1989 y 1997 por ordenar la ejecución de palestinos que colaboraban con Israel, pero Israel lo volvió a poner en libertad en un canje de prisioneros. El líder de Hamas no reconocía al Estado de Israel y aspiraba a establecer un Estado en todo el territorio de la Palestina histórica. Sus milicias, las Brigadas Izz al-Din al-Qasam, se han atribuido una gran parte de los ataques y atentados que ha sufrido Israel.