Protección de las «áreas sensibles»
La estación de Atocha se convirtió en un hervidero, pero esta vez las medidas de seguridad fueron extremas. Jamás una línea férrea española había estado tan vigilada como este fin de semana. El Ejecutivo encargó el viernes la protección de las denominadas «áreas sensibles» dentro del Plan de Alerta Antiterrorista puesto en marcha seis días depués del 11-M. Y entre esas áreas sensibles se encuentran las líneas que unen Madrid con Sevilla (no sólo las del AVE) y también la que enlaza la capital española con Lleida. Cuarenta y cinco helicópteros, perros rastreadores, centenares de efectivos del Ejército, vehículos todo terreno y blindados, vagonetas, plataforma de reconocimiento y trenes exploradores de Renfe, participan del dispositivo. Pese a todo ello, fueron muchos los viajeros que no se resignaron a cambiar sus planes para las vacaciones de Semana Santa y que se dirigieron a este medio de transporte para emprender su viaje como habían planeado.