| Crónica | Fuerte vigilancia |
Madrid, ciudad sitiada
Las Fuerzas de Seguridad mantienen desde ayer una vigilancia extrema en el transporte público madrileño tras los intentos de atentado en la línea del AVE y los sucesos en Leganés
No hay declaración oficial, pero Madrid está en estado de alerta. Tras el aviso contra la línea del AVE que une la capital con Sevilla y los sucesos del pasado sábado en Leganés, las fuerzas de Seguridad no sólo no creen que haya pasado el peligro, sino que han redoblado sus esfuerzos para prevenir nuevos atentados ante la inminencia de la fechas festivas de Semana Santa, en las que la capital es especialmente vulnerable. Además de aumentar la vigilancia en aquellos barrios o localidades de la comunidad en la que la población inmigrante de origen es más numerosa, desde el pasado domingo el trasporte público madrileño está bajo control policial. La noticia se supo ayer porque para hacer frente a tal cometido ha sido necesario contar con la Policía Municipal. El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, comunicó ayer a los portavoces de los grupos municipales de la oposición -la socialista Trinidad Jiménez y Concha Henche por IU- que agentes locales se han hecho cargo de la vigilancia de la red del Metro que discurre por el área metropolitana. Es la primera vez que la red de Metro de Madrid es sometida a tan estrecho control, y también por primera vez la Policía Municipal asume tal misión. «Estamos asumiendo algunas funciones de seguridad, cosa normal dentro del desarrollo de nuestra policía, en coordinación con el Ministerio del Interior», confirmó Ruiz-Gallardón, que explicó que «estamos participando de forma muy eficaz para garantizar la seguridad en los transportes públicos, que es una prioridad absoluta del ministerio, y por eso por primera vez nuestra policía local está dentro de nuestra red de metro, haciendo funciones que el ministerio nos ha encomendado». Vigilancia ferroviaria La Guardia Civil asume el control y aseguramiento de las líneas de cercanías de Renfe, así como las dos líneas del Metropolitano que rebasan el término municipal de la capital: el Metrosur, que une la ciudad con las localidades del sur de la comunidad, y la línea que se prolonga, por el este, hacia los municipios de Rivas Vaciamadrid y Arganda del Rey. El despliegue del instituto armado cuenta con el refuerzo de helicópteros del Cuerpo Nacional de Policía, que desde el domingo rastrean desde el aire las vías por las que discurren los metros o los trenes para detectar la presencia de elementos sospechosos. También los autobuses El plan incluyó el cierre del mostrador de facturación de equipajes que el aeropuerto de Barajas tiene instalado en la estación del Metro de Nuevos Ministerios, el «corazón» financiero de la ciudad. El objetivo es evitar que maletas y bultos viajen sin control en la línea 8 de la red metropolitana. La Policía Municipal también recibió órdenes para realizar un «discreto control» sobre los autobuses municipales, dado que estos vehículos también pueden ser objetivo de los terroristas.