| Crónica | Cara a cara |
El choque del talante
En su primer gran duelo al máximo nivel, Rajoy sometió hasta 40 preguntas a Zapatero, algunas de las cuales reiteró en la réplica. El líder del PSOE sorteó la mayor parte de ellas con el silencio
En su primer gran duelo al máximo nivel en el hemiciclo Rajoy no pareció acusar la derrota electoral y adoptó una actitud profesoral ante Zapatero. Sin concesiones, guante de seda en puño de hierro, pero con ironía y unas formas muy diferentes a las de Aznar, le sometió a preguntas y más preguntas hasta 40 en su primera intervención, algunas de las cuales reiteró en la réplica. «El que pregunta soy yo y le ruego que me responda», le espetó. «Como yo también quiero tener buen talante, me aguantaré», aseguró al final ante la falta de concreción de su interlocutor. Aunque el futuro presidente reco-noció que el que se examinaba era él, sorteó la mayor parte de las cuestiones con el silencio, otras con respuestas generales y las menos con compromisos más concretos. Eso sí con buen talante. Respeto a la verdad Rodríguez Zapatero prefirió «agradecer el tono» de Marinao Rajoy, darle la bienvenida al «reino del debate», prometerle «todo» su respeto y diálogo fluido y asegurarle que nunca le llamará «líder insolvente», como se refirió José María Aznar a él. A esto último el líder del Partido Popular respondió que era un simple «respeto a la verdad». Rajoy le dio lecciones (nunca se deben dar la sensación de que se toman decisiones para evitar actos terroristas); le dio consejos (no abra el debate de la reforma constitucional si no está seguro de poder cerrarlo); le reconvino (por no haber pasado las dos tardes con Jordi Sevilla): le advirtió que será un profesor duro (tendrá que igualar los éxitos económicos del Partido Popular); y dudó de su nuevo talante (porque no había cumplido con su obligación de responderle). Está bien el diálogo y el talante, pero no es suficiente», dijo. Rodríguez Zapatero no perdió los nervios en ningún momento del debate de investidura, predicó el entendimiento, el diálogo y la humildad e instó al futuro líder de la oposición a aprender la lección que los ciudadanos han dado.