Batasuna anuncia su rechazo frontal al plan Ibarretxe
Batasuna anunció ayer, públicamente, su rechazo frontal al plan de Ibarretxe por entender que se limita a reformar el Estatuto de autonomía, no avanza hacia la autodeterminación y es un proyecto que se reduce a tres provincias (Vizcaya, Álava y Guipúzcoa) y no incluye a Navarra e Iparralde (sur de Francia). La negativa de la izquierda abertzale aboca al fracaso al proyecto soberanista elaborado por el Gobierno vasco bajo el liderazgo de el lendakari Ibarretxe, que observa impotente cómo, tras un año de debate, su plan no ha logrado concitar los apoyos que precisa para ser aprobado en el Parlamento. A día de hoy, Ibarretxe sólo cuenta con la adhesión del PNV y Eusko Alkartasuna. El PSE, el PP y Batasuna se oponen. Y el tercer socio del Gobierno vasco, Ezker Batua, apuesta por su propio proyecto basado en el federalismo de libre adhesión. En vísperas de que el Parlamento de Vitoria inicie la recta final del debate y votación del plan Ibarretxe, el gobierno vasco se encuentra más cerca del fracaso que del éxito para poder sacar adelante su iniciativa. Para que el proyecto soberanista vea la luz, Ibarretxe requiere de los votos de los 33 parlamentarios del tripartito que integran el gobierno autónomo (PNV-EA-EB) y de los de un cuarto grupo. Conocida la oposición frontal de PP y PSE, el lendakari está, por lo tanto, en manos del grupo Socialista Abertzaleak, heredera de Batasuna. Agua fría Ha sido en este momento procesal en el que la izquierda abertzale ha lanzado un jarro de agua fría a los cálculos del lendakari. Tras participar en Bilbao en una manifestación por la autodeterminación, este viernes, el dirigente de Socialista Abertzaleak y parlamentario en Vitoria, Joseba Permach situó a Ibarretxe ante la realidad de su minoría parlamentaria. Dirigiéndose al lendakari «en castellano» para que su mensaje pudiera ser comprendido por la mayoría, Permach advirtió de que se equivocan «quienes piensan que la izquierda abertzale está obligada a votar el plan Ibarretxe». Molesto por la línea política autonomista seguida por el PNV en los últimos 25 años, Permach apuntó que «aquí, los únicos que se sienten obligados a hablar de consulta popular y de autodeterminación son ellos, los únicos que en los últimos 25 años nos han hablado de pacto de Ajuria Enea y de Estatuto».