Se puso la ropa de una de las jóvenes
Según fuentes de la investigación, tras el crimen, Pedro Jiménez García, se manchó de sangre y decidió ponerse la ropa de una de las agentes asesinadas. Un extremo que ha sido confirmado por la hermana del acusado, que reconoció en el interrogatorio policial que su hermano llegó a su casa con tejanos y una camisa de mujer. El principal sospechoso del brutal asesinato de las dos agentes leonesas fue trasladado en la mañana de ayer a un centro hospitalario para someterse a un reconocimiento médico. Preparaba su huida El presunto autor del asesinato de las dos jóvenes, de profesión peluquero, cumplía condena de 30 años por dos violaciones y se encontraba de permiso cuando presuntamente cometió los crímenes. Según fuentes de la investigación, estaba preparando su huida al extranjero con la ayuda de Mustafá Kamel dogan, el turco que también fue detenido acusado de encubrir a su amigo. Mientras, la Policía ha solitado el historial penitenciario de Pedro Jiménez en el que constan los permisos que ha disfrutado y las salidas programadas. Además, podría ser el autor de más violaciones.