Diario de León

Los ministros socialistas se dividen por la política de alianzas de Maragall y Rodríguez Zapatero

Miembros del Gobierno presionan para que CiU sea el socio y no ERC

José Bono y Pedro Solbes son partidarios de adelantar las elecciones catalanas PSOE y ERC neg

Joan Puigcercós, portavoz de ERC, saluda a Zapatero al finalizar el pleno del Congreso de ayer

Joan Puigcercós, portavoz de ERC, saluda a Zapatero al finalizar el pleno del Congreso de ayer

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Ricardo Martín - madrid
León

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Al menos dos ministros del Gobierno, José Bono y Pedro Solbes, son declarados partidarios de buscar un entendimiento con Convergencia i Unió para terminar con la etapa de «dependencia» de Esquerra Republicana de Cataluña, que consideran perjudicial para los intereses del Partido Socialista Obrero Español en el conjunto de España, aseguran fuentes cercanas a los socialistas. Frente a ellos, el titular de Industria, José Montilla, defiende la experiencia de colaboración con los republicanos, tanto en el tripartito catalán como en el Parlamento español. La clave, explican fuentes próximas al ministro Montilla, está en Cataluña, donde la fórmula del tripartito está beneficiando al PSC y más concretamente al presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, que podría alcanzar una posición de gobierno más cómoda en las próximas elecciones autonómicas, aunque descartando a priori una colaboración con el partido de Artur Mas, que ha radicalizado sus posiciones autonomistas para competir con la formación de Carod Rovira. El escenario con el que juega el PSC, según fuentes del socialismo catalán, es que las próximas autonómicas sirvan para afianzar a Pasqual Maragall en la Presidencia de la Generalitat, lo que restaría influencia a ERC, cuya colaboración, no obstante, seguiría siendo requerida junto a los ecosocialistas de IC-Els Verds. Dependencia peligrosa En cuanto a los argumentos del ministro de Defensa, que ha acentuado su perfil más «españolista» en las últimas fechas, se centran en que la compañía de ERC es muy incómoda para un partido como el PSOE, obligado a vertebrar el conjunto de España y armonizar los intereses periféricos de los partidos nacionalistas con la visión unitarista que se le supone al conjunto de la sociedad española. Coincidiendo con José Bono, la principal queja del vicepresidente económico, Pedro Solbes, se centra en la inestabilidad que va a procurar en el conjunto de la legislatura la dependencia parlamentaria de ERC, un partido de reacciones imprevisibles que no ha tenido experiencia de colaboración con el Gobierno español, a diferencia de Convergencia i Unió cuyo apoyo ha sido valorado positivamente por los dos partidos mayoritarios de ámbito nacional, PP y PSOE. «Lo ideal sería que disolviera anticipadamente Maragall y no Zapatero», declaran en el entorno del ministro Bono, a lo que responden desde el PSC que «mientras siga el tripartito en Cataluña, CiU no podrá ser el socio parlamentario del PSOE en el Parlamento español, por mucho que algunos diputados de Convergencia ofrezcan sus votos a Rodriguez Zapatero». Fuentes cercanas al ministro Montilla defienden el pragmatismo de ERC, «un partido que de ser casi testimonial hace pocos años ha pasado a desempeñar un papel central en la política catalana y española, que sus dirigentes nunca habían imaginado. Aunque sea difícil de explicar fuera de Cataluña, ERC tiene un programa independentista, pero son menos nacionalistas que CiU». La experiencia de los Presupuestos del Estado para el 2005 ha sido negativa por el protagonismo que ha tenido ERC, según reconocieron fuentes de la vicepresidencia económica.

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