«... bienvenidos a casa»
La tripulación del «Discovery», con la comandante Collins al frente, fue recibida con honores de héroe tras su aterrizaje, aunque hasta hoy no podrán abrazar a sus familias
«Hemos tenido un gran grupo de amigos cuidándonos desde aquí» EILEEN COLLINS, comandante del transbordador «Discovery» «Eileen, Andy, Wendy, Steve, Jim, Charlie, Soichi¿ bienvenidos a casa». Con nombre propio y en orden de importancia. Así fueron recibidos en la base espacial de California los siete tripulantes de la nave Discovery tras su regreso a la Tierra. El triunfo de la misión espacial, la primera que logra volver con éxito en un trasbordador tras la tragedia del Columbia, se tradujo en la Nasa en una serie de declaraciones cruzadas que no ocultaban el profundo sentimiento de alegría tras el final feliz. La primera en tomar la palabra tras poner pie en tierra firme fue la comandante del transbordador, Eileen Collins, quien se enfrentó a la rueda de prensa con aire triunfalista y frases impregnadas de una euforia propia de quien sabe que acaba de ganar una batalla. «Hemos tenido una misión fantástica, estamos contentos por poder regresar y decir a todo el mundo que la misión fue un éxito». Collins acallaba así a los sectores más pesimistas que en todo momento dudaron de que la nave consiguiese aterrizar sin ningún incidente. Generosa, la comandante quiso compartir la gloria con los jefes de la misión en tierra: «Hemos tenido un gran grupo de amigos cuidándonos desde aquí». Concretamente y después del aterrizaje fueron más de 78 personas las encargadas de trasladarse hasta la pista número 22, donde descendió la nave, para ayudar a la tripulación. En los próximos días muchos más querrán acercarse hasta los siete astronautas que, según los medios norteamericanos, ya son considerados como unos héroes por la gente de a pie. Sin superpoderes aparentes, la tripulación ha conseguido sin embargo algo que parecía imposible en un principio, salvar el honor de la Nasa. Durante estos días, muchas han sido las voces que se han levantado en contra del uso de los trasbordadores espaciales. La familia impaciente Polémicas aparte, los astronautas ya han mostrado su deseo de reincorporarse a la vida normal, empezando por encontrarse con sus familias. El esperado reencuentro entre los astronautas y sus más allegados, esperado por los objetivos televisivos de medio mundo, se tuvo que retrasar un día debido a la variación a última hora del destino de aterrizaje. Rose Marie Collins, la madre de la comandante, era una de las primera en tener contacto con la prensa días antes del aterrizaje. La mujer, de 77 años, desveló para un rotativo estadounidense toda su agustia. «Sólo esperamos que todo salga bien». La comandante Collins está considerada como una de las mejores astronautas del momento, y fue una de las encargadas de seleccionar al equipo para la misión. «Para nosotros esta travesía ha durado cuatro años, tiempo en el que nos hemos estado entrenando», aclaraba a la prensa situada enfrente del enorme trasbordador. Además de los astronautas, el resto de integrantes de la agencia espacial han celebrado el regreso de la nave como uno de los triunfos más importantes de su historia. «Un éxito rotundo» aseguraron los responsables del proyecto. Copiloto: James Kelly, 41 años (EE.UU.). Especialistas de misión: Soichi Noguchi (40 años, Japón), Stephen Robinson (49 años, EE.UU.), Wendy Lawrence (46 años, EE.UU.), Andrew Thomas (53 años, EE.UU.), Charles Camarda (53 años, EE.UU.).