El Ejército se olvida del plan de inversionesque prometió por el grave incendio de 1998

El monte calcinado hace siete años se va regenerando de forma natural, sin tratamientos de apoyo
El espectacular incendio ocurrido hace poco más de un mes dentro del campo de tiro del Teleno -entre 4.000 y 5.000 hecáreas quedaron calcinadas por las llamas- renovó la memoria sobre el último gran siniestro que devastó estos montes, el del 13 de septiembre de 1998, y en el que el Tribunal Supremo no ha encontrado responsabilidad penal entre los mandos militares que dirigían las prácticas de tiro. El fuego aniquiló entonces más de 3.300 hectáreas de pinos autóctonos y provocó pérdidas millonarias en aprovechamientos para los pueblos del entorno. Fue entonces cuando la presión social obligó al Ejército a asumir un plan de inversiones para regenerar el monte y recuperar la zona en un periodo de 40 años. Pero, ¿qué hay de todo aquello? ¿Dónde ha ido a parar el dinero prometido (80 millones de euros)? ¿El monte está recibiendo los tratamientos adecuados? Pues, a tenor de las investigaciones de la plataforma por el desmantelamiento, «nada de nada», indica Manuel Martínez, uno de sus miembros y a su vez máximo responsable de Ecologistas en Acción. El colectivo que defiende la desmilitarización de la zona, integrado por muy diversas agrupaciones sociales y políticas, no tiene constancia de que se haya invertido ni un sólo euro en la recuperación del área afectada por aquella tragedia. Una de las obligaciones que contrajeron los militares fue financiar la reforestación, una vez que transcurrieran los siete años necesarios para que el monte se regenerase de manera natural. El tiempo ha pasado y «nada de nada», reiteran desde la plataforma. El ministerio, a través de la Secretaría de Estado de Defensa, tampoco ha podido aclarar qué ha sucedido con la promesa realizada por el Ejército el día que cumplió el primer aniversario del incendio. En aquella etapa se hizo público un informe oficial, en el que se programaban una serie de actuaciones hasta el año 2038, con el doble objetivo de «recuperar el capital monte y hacer asumible para los pueblos del Teleno la presencia de las instalaciones militares». Lo último, la repoblación Las partidas más importantes se comprometieron con la regeneración de la cubierta vegetal. Se prometió un apilado y la retirada de los residuos de medios mecánicos, para a continuación llevar a cabo un desbroce selectivo que culminaría con la repoblación de pinus pinaster . Después de estas intervenciones estaba previsto realizar clareos y podas durante cuatro décadas para que se recuperara una densidad de 700 a 1.000 pies de espesor por hectárea. El repaso de los cortafuegos y las pistas y la adquisición de nuevo material para la extinción de los incendios forestales son otras de las promesas que no se han cumplido, como la construcción de un centro modelo de lucha contra estos siniestros. Según los datos facilitados por Ecologistas en Acción, en el incendio que se inició el pasado 20 de septiembre se quemaron 5.900 hectáreas, de las que 2.500 eran robledales, abedules, alisos, manchas de acebos y frutales. El resto del territorio, unas 2.400 hectáreas, pertenecen a la Zona de Especial Protección de Aves (Zepa) de los Montes Aquilanos. ¿Se prometerá otro plan de inversiones multimillonario?