La asociación que promueve el centro cree que la «especulación» con los terrenos que liberará Renfe impide una solución
El plan de integración del tren no contempla el Museo del Ferrocarril
Diez años persiguiendo un sueño. La Asociación Leonesa de Amigos del Ferrocarril, lejos de rendirse, acaba de presentar su quinto proyecto para conseguir el Museo del Ferrocarril, tras el fracaso de los cuatro anteriores principalmente por ser rechazadas las ubicaciones que planteaba. Ahora, el emplazamiento previsto se sitúa en la estación de clasificación de mercancías, ubicada a las afueras de la capital (detrás de Antibióticos) y cuya construcción se remonta a la década de los años veinte. Con el proyecto de integración del tren en la ciudad, la llegada de la alta velocidad ferroviaria y los planes urbanísticos para los terrenos que libere Renfe, la ubicación del museo sigue sin resolverse a pesar de las continuas propuestas de este colectivo. «El plan de integración supondrá el derribo de instalaciones y habrá especulación con los terrenos. Existen ya una serie de intereses creados que provocan que no tengamos sitio para nuestra iniciativa», apuntó ayer el presidente de la asociación, Buenaventura Durruti. Añadió que toda capital española que ha sido nudo ferroviario cuenta con un museo del ferrocarril y que incluso el de León sería el segundo de España, junto con el ubicado en Madrid-Delicias, en constituir un centro vivo, con conexión a las vías y operatividad para sus máquinas. Vuelta a las negociaciones Con este quinto proyecto volverán a retomar las negociaciones con todas las instituciones para conseguir un compromiso definitivo. El vicepresidente del colectivo, Manuel Cermeño, subrayó que el primer paso será determinar un lugar para la ubicación del museo y después llegará el turno para la realización del proyecto de construcción y el de musealización. Será entonces cuando se conozca el coste de este plan y las aportaciones que tendrá que aportar cada administración. No obstante, el colectivo advierte de que esta quinta propuesta es la «última y definitiva» de las alternativas estudiadas y documentadas. Ligado a este nuevo proyecto en la estación de clasificación de Renfe, la asociación quiere también recuperar la marquesina que preside la estación de viajeros de la ciudad y que con el proyecto de integración acabaría desmontada. Se trata de una estructura que data de la década de los ochenta y es una réplica de la que existió entre 1863 y 1870. También el Museo del Ferrocarril contaría, de acuerdo a la iniciativa planteada, con una escuela taller para restaurar el material y mantener vivo el oficio, además, los aprendizajes podrán servir a los alumnos para su integración en el mercado laboral en áreas como chapa y pintura, mecánica, electricidad o calderería y construcciones metálicas. Situación precaria El material con el que actualmente cuenta la asociación, cedido por el Museo Nacional del Ferrocarril, consta de tres locomotoras, un electrotren y cinco coches de viajeros, como piezas más emblemáticas. «Actualmente estamos en precario, de ocupas con un material real que funciona y anda y con gran problema de ubicación», manifestó Durruti. El material del que dispone ocupa una superficie de 500 metros de vía. Tras fracasar el proyecto anterior, cuya ubicación había sido pensada en el depósito de material motor de Renfe en el barrio de La Sal, una reunión con el director general de León Alta Velocidad 2003, Juan Conde Guzón, aclaró a la asociación que la construcción del Museo del Ferrocarril no está incluida en el convenio para la integración del tren en la ciudad. También de este encuentro surgió el nuevo emplazamiento en la estación de clasificación.