PATRIMONIO EN DECADENCIA
El Adif alquila edificios y locales en estaciones desmanteladas en León

Cartel que anuncia la oferta de un local de alquiler en Brañuelas
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha puesto en alquiler edificios anejos a las estaciones de tren de la provincia que están en desuso, incluso locales desocupados dentro de las terminales de viajeros que han sido desmanteladas en los últimos años, según confirmaron a este periódico fuentes de la entidad. El tope de los contratos es de tres años -se entiende que el breve plazo responde a posibles cambios en la reorganización futura del patrimonio ferroviario-. Transcurrido este tiempo, el Adif podrá recuperar el usufructo del local, según las mismas fuentes. El precio será a convenir. No hay un criterio general para las concesiones, por lo que «se negociará de acuerdo a los factores de oferta y demanda que se produzcan en esos momentos», indicaron las mismas fuentes. Se da la circunstancia de que prácticamente todas las propiedades del administrador en León se encuentran bajo mínimos o prácticamente cerradas. Los casos excepcionales son León, Ponferrada, Astorga y Sahagún. En estos dos últimos lugares, según explicaron fuentes del Adif, los bares de las estaciones han sido adjudicados a través del citado régimen de alquiler. Demoliciones y abandono El estado actual de las 41 estaciones leonesas es, según qué casos, deplorable, sobre todo teniendo en cuenta que siete de ellas han sido demolidas y otras trece se encuentran en un estado de conservación malo, como recoge la tabla publicada por este periódico el pasado 16 de abril. La iluminación es mala en gran parte de las terminales de viajeros, lo que produce situaciones de inseguridad en recintos en los que la urbanización y los accesos padecen un abandono absoluto. A ello se suma que no existen ni altavoces ni televisores que anuncien la llegada del tren o posibles retrasos, ocasionando múltiples trastornos a los viajeros. Un maquinista jubilado relató a este periódico algunas de las situaciones con las que se ha encontrado en los últimos tiempos en las estaciones de León. «Hay gente mayor que tiene que ir al médico y les he visto esperando una hora por un tren con retraso, en pleno invierno y con la estación cerrada». La gestión de estas terminales depende de la Gerencia de Media Distancia de Castilla y León, que sustituyó a la desaparecida Gerencia Regional del Noroeste para encargarse del ferrocarril en Miranda de Ebro, Santander, Valladolid y León. Las carencias han obligado a reestructurar viajes, y así se dan situaciones como, por ejemplo, la de un vecino de Villavante, que tiene que esperar once horas para regresar en tren desde Astorga.