María Teresa Fernández de la Vega evita pronunciarse sobre si ella será la candidata socialista
El Gobierno pide disculpas por la «confusión» del PSOE en MadridCiU aventaja al PSC en 1,8?puntos, según un sondeo Un duro vídeo propagandístico de CiU contra el tripartito desata fuertes críticas en precampaña
Bono dice que alguien del partido le dijo que no negara con rotundidad que podía aceptar

Fernández de la Vega, durante la rueda de prensa de ayer
La vicepresidenta del Gobierno pidió ayer «disculpas» a los madrileños por la «confusión» generada esta semana por la fallida candidatura de José Bono a la alcaldía de la capital. «Estos últimos días ha habido demasiada confusión», admitió. María Teresa Fernández de la Vega tuvo que salir al quite en la rueda posterior al Consejo de Ministros y pedir perdón a la ciudadanía ante la erosión que está provocando el asunto en el PSOE. Asimismo, reclamó «comprensión», porque la importancia de la cita electoral «imprime cierta tensión en el proceso de selección»; y «confianza», pues al final «los socialistas de Madrid presentarán una buena candidatura con un magnífico proyecto». Sobre la posibilidad de que finalmente sea ella misma la elegida por Zapatero, como apuntan algunos rumores, evitó pronunciarse, «por respeto a los ciudadanos, al Gobierno y al PSOE». «Los socialistas madrileños tienen canales y cauces procedimentales suficientemente acreditados para designar a sus candidatos», añadió Fernández de la Vega. En cualquier caso, fuentes próximas a la vicepresidenta descartaron totalmente que tenga intención de disputar la alcaldía a Alberto Ruiz Gallardón. Aunque Zapatero ha dicho que no descarta a nadie de entrada, ha precisado que entre sus planes no está que el aspirante sea un miembro de su Gobierno. La opción que cobra más fuerza es la del presidente del Parlamento Europeo, José Borrell, que debe dejar el cargo antes de que acabe el año y que ya fue concejal y diputado en Madrid. Mientras tanto, José Bono con-tinuó ayer explicando las razones que le llevaron a asegurar el martes que no le desagradaba el dulce de la alcaldía de Madrid y al día siguiente a rechazar ser el candidato. El ex ministro de Defensa afirmó que dijo eso por no ser «despreciativo» y reveló que alguien del PSOE, que no identificó, le pidió que «no hablara con rotundidad» sobre si iba a aceptar el encargo de Zapatero, «porque no dejaban de lado la esperanza de poderme convencer». Sin embargo, reiteró que él en nunca pensó en ser el candidato. En contra de lo que han afirmado portavoces del Partido Socialista de Madrid, Bono negó que estos días haya estado en contacto con su secretario general, Rafael Simancas, con quien reveló no habla desde hace más de un año. Por su parte, el líder de los socliatas madrileños y candidato a la presidencia de la Comunidad subía el tono contra Bono al asegurar que el PSOE tiene «otros candidatos para encabezar la candidatura al Ayuntamiento con incluso más garantía de eficacia y éxito». Simancas abogó por un aspirante que «conozca Madrid en profundidad» y que la «sienta», en una clara alusión al ex presidente de Castilla-La Mancha. El PP volvió a aprovechar el desbarajuste que se ha vivido esta semana en las filas socialistas para arremeter contra el Ejecutivo. «Este Gobierno llegó al poder como llegó y ahora se nota la carencia de proyectos e ideas, porque simplemente no existen», dijo Eduardo Zaplana. El portavoz en el Congreso añadió que «llegó en una coyuntura muy determinada y han tenido que transcurrir dos años y medio para descubrir que detrás no hay nada». El barómetro de octubre del Centro de Estudios de Opinión (CEO), organismo dependiente de la Generalitat, revela que si hoy se celebraran elecciones, CiU superaría al PSC en 1,8 puntos. CiU tendría una intención de voto del 21,4% (1,2% puntos más que en julio), el PSC del 19,6% (un 2,2% menos), ERC del 11,4% (1,5 puntos menos), el PPC mantendría el 4,3% e ICV-EUiA el 7,6% (un 0,7% más). El PSC y Esquerra Republicana, que hasta unos pocos meses formaban junto a Iniciativa per Catalunya el tripartito gobernante en Cataluña, criticaron ayer con dureza a CiU por un vídeo preelectoral en el que los nacionalistas descalifican los casi tres años de gestión gubernamental de la alianza. La federación nacionalista hace un llamamiento a la ciudadanía en la misma cinta sobre la necesidad de que esta experiencia no vuelva a repetirse en la próxima legislatura. El vídeo, denominado «Confidential Cat», se distribuirá en la prensa el próximo domingo, último día antes del inicio oficial de la campaña electoral para las autonómicas del 1 de noviembre. Socialistas y republicanos se reconciliaron por un día para rechazar el vídeo de CiU.