«Soy el primer poeta de mi barrio»
«Es uno de los días más importantes de mi vida», dijo el poeta leonés, quien al ser felicitado por Zapatero aseguró que su llamada le había hecho sentir «la culebrilla más importante del día»
«Es uno de los días más importantes de mi vida», dijo ante el doblete este poeta afable y bonachón que se presenta como «un provinciano vocacional». Aguanta de buen grado el acoso de los periodistas «tranquilo, sorprendido y contento». Sentado en un butacón de una sala de hotel, apurando un cigarrillo y un vaso de agua mineral, auxiliado por su hija, Gamoneda habla por el móvil y atiende a las preguntas batallando con su sordera. Recibe, entre muchas otras, la felicitación de su amigo José Luis Rodríguez Zapatero. «Tu llamada es lo que me ha hecho sentir la culebrilla interior más importante del día», se le puede oír cuando hace un aparte para hablar con el presidente del Gobierno. No hay un asomo de soberbia ni en la actitud ni en las declaraciones de un poeta tan grande como secreto. La campañita en contra Le consta que «ha habido una campañita, creo que injusta, contra mí. Son cosas que ocurren en el mercadillo de la literatura y la escritura», dice quitándole importancia con su calmada manera de hablar. «No sé qué habré aportado a la poesía española. Soy sólo un provinciano vocacional que se considera, acaso, el primer poeta de mi barrio». Sabe también que no tendrá muchos más lectores que antes, «porque la poesía es y será cosa de unos cuantos. Todos los poetas son de minorías, y yo más que ninguno. Se rompe hoy mi condición de finalista eterno cuando hace años que me consideraba un finalista profesional, aseguró risueño y alejando de sí un móvil que echa humo. Gamoneda reconoció que a partir de hoy se coloca en una «situación difícil», porque no se siente «a la altura» de sus antecesores premiados con el Cervantes. «Es un reconocimiento y un honor, pero también una situación difícil, porque si hago memoria de mis antecesores, no me siento a la altura». Cariño hacia la Reina Gamoneda estuvo brillante en el discurso que pronunció tras recibir en el Palacio Real el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana de manos de la propia reina. «Los españoles, sea cual sea nuestra elección ideológica advertimos en la reina una sensibilidad que sufre y se inclina a la vivencia de la paz y a la reparación del infortunio, a la desaparición de la pobreza material, moral y cultural». Doña Sofía, acompañada de la ministra de Cultura, Carmen Calvo, se acercó al final a saludar al escritor y a su pequeña nieta Cecilia, tras lo cual los 300 invitados fueron invitados a un ágape en el Palacio Real. «Ha habido una campañita, creo que injusta, contra mí. Son cosas que ocurren en el mercadillo de la literatura y la escritura» ANTONIO GAMONEDA Premio Cervantes