Miles de pasajeros se vieron afectadas por el cierre de la terminal
Caos en la terminal tras una explosión «peor que un terremoto»
Ninguno de los vuelos procedentes o con destino a León se vio afectado por el atentado
El caos y el pánico se adueñaron de la Terminal 4 de Barajas a partir de las nueve de la mañana. «Fue peor que un terremoto», asegura José María Gijón, un hombre de 52 años que salía del aparcamiento cuando explotó la furgoneta. Había acudido al aeropuerto para despedir a su hijo que viajaba a Colombia. «Todo se llenó de humo y no veíamos nada. Dejamos las maletas en el coche y salimos corriendo mientras los policías nos gritaban, corred, corred, corred, pero no nos decían hacia dónde», relata Aleida Costa, una colombiana de 45 años que se encontraba en el aparcamiento de la terminal, donde había pasado la noche a la espera de coger un vuelo hacia su país. «Estaba en la parada del taxi y oí una explosión tremenda y salí corriendo con mucho miedo, el coche no cierra y tiene marcas», afirma un taxista que se encontraba en la parada del terminal. Un compañero añade: «Estaba hablando con un compañero fuera del coche, no nos avisaron de nada. Y de repente, bum, una explosión muy fuerte». Francisco Esteban Lucas, presidente de Agetaxi, denunció que las medidas de evacuación se concentraron sólo en los pasajeros, olvidándose de los 500 taxistas que se encontraban en la parada. «Creía que había llegado el final para nosotros y que íbamos a morir», señala Javier Hermoso, un madrileño que se disponía a embarcar con su esposa peruana rumbo a Lima. Era uno de los cientos de pasajeros que hacían cola para facturar su equipaje se disponían a embarcar. A las siete de la tarde, Barajas vivía ya una situación de «normalidad» diez horas después del atentado, que obligó a suspender hasta las 13.00 horas las operaciones en la terminal T4, hizo cundir la confusión entre los viajeros y provocó interminables atascos en las vías de acceso. Según Aena, a las 17.00 horas habían despegado o aterrizado el 54% de los vuelos programados es decir, 310 de 575 vuelos previstos. La compañía afirmó que ningún vuelo de León se vio afectado en todo el día.