«Con alma, pasión y sentimiento»
Representantes vecinales y deportivos, compañeros del partido y empresarios arroparon el estreno de León Real 2010

Los cargos socialistas ocuparon las primeras filas en la presentación
La gente, elegante, pero informal, optó por acatar las indicaciones del regidor, que ya había dado paso en el escenario a las intervenciones de los cinco primeros de la lista: «Pasen al jardín, que se les servirá un lunch». Entonces, se hicieron los corrillos por afinidad: representantes de asociaciones vecinales, veteranos socialistas de antes de que la pana se hiciera vieja, cargos del partido suaves como guantes ante la llegada del 27-M, familiares de concejables con los niños de paseo, responsables de equipos deportivos y hasta empresarios. En ese último grupo se reunieron hasta para una foto, alrededor de Fernández y Gutiérrez, Nacho Tejera y Javier Vega por la Fele, Domingo Fuertes y Agustín Flórez por el CEL, además de Domingo Cueto y otros espontáneos que sonrieron para la cámara y quedaron retratados. El candidato socialista había hecho una promesa que todavía se mascaba entre el embutido. «Queremos que León sea el espejo en el que se miren nuestros hijos y nietos, donde quieran crecer y estudiar, donde quieran y puedan quedarse a vivir y trabajar», azuzó Fernández el fantasma de la marcha sin reflexivo de los jóvenes. Por donde se produce el éxodo había llegado Villalba para repartir flores al documento del candidato de su partido a la capital leonesa. «Tiene ideas y propuestas que deben romper la inercia que está dejando a León un poco atrás. Paco hace una política contagiosa que ha propiciado una militancia apasionada, volcada con el cambio», detalló el aspirante socialista a presidir la Junta, quien alabó la apuesta del líder de la capital por «socializar el centro y extender el bienestar a los barrios», antes de que se le pusiera voz de bolero: «El programa tiene alma, sentimiento y pasión». En el puente de Los Leones le tocaba descanso al acordeonista que se tragó el temporal y nadie se acordó de echar monedas al pasar y oír la música.