Otegi no está incomunicado, pero se intervienen sus conversaciones
Arnaldo Otegi no está aislado ni incomunicado en la cárcel de Martutene, a diferencia de sus dos anteriores ingresos en la prisión madrileña de Soto del Real. El líder de Batasuna tampoco está en un módulo especial, pero sí es sometido a vigilancia para evitar agresiones. Según informaron responsables de Instituciones Penitenciarias, el preso no se encuentra en régimen de incomunicación ni de aislamiento, por lo que podrá relacionarse normalmente con el resto de los 320 internos que alberga Martutene, entre los que apenas hay presos de ETA. Tampoco tendrá restringidas las salidas al patio y desayunará, comerá y cenará en el comedor. El régimen penitenciario de Otegi, explicaron estas mismas fuentes, sólo tendrá dos particularidades: estará constantemente vigilado para evitar que sea atacado por otros internos y, al tratarse de un condenado por un delito de terrorismo, todas sus comunicaciones serán intervenidas, a excepción de las que mantenga con sus abogados. Durante las dos ocasiones en las que fue recluido en la cárcel de Soto del Real, el portavoz de Batasuna sí que estuvo recluido en un módulo de aislamiento.