Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Esto toca a su fin y, tras 50 sesiones, llegó la hora de las defensas, con lo que da comienzo la penúltima etapa del juicio. Si no flaquea la mano de hierro de Gómez Bermúdez, concluirá en los primeros días del próximo mes de julio con la última palabra de aquellos acusados que quieran decir algo al tribunal antes del visto para sentencia de este macrojuicio. Si en estos 4 meses fueron los abogados del pool de acusaciones auspiciadas por la AVT la fuente inagotable de titulares periodísticos, ayer tomaron el relevo las defensas de los acusados. El primero en enarbolar la antorcha del dislate fue un abogado griego llamado Andreas Chalaris, que se encarga de la defensa de Rachid Aglif, «El Conejo», un joven carnicero de origen marroquí a quien las acusaciones consideran la mano derecha del fenecido Jamal Hamidam, más conocido como El Chino. Chalaris, que en su día se ocupó de la defensa de Mangouras, el capitán del Prestige, se encargó de poner la nota exótica del juicio por sus preguntas estrambóticas y surrealistas a todo el que se le puso a tiro, ya fuera acusado, testigo o perito. Contra todos En su informe, no defraudó a las expectativas del auditorio. Tras arremeter contra las acusaciones que no acusaron pero que al final, para quedar bien, pidieron más penas para los acusados y contra la fiscalía, a la que recriminó por politizar el proceso, en su limitado castellano volvió a cuestionar la versión oficial del suicidio de los terroristas en el piso de Leganés. «¿Por qué no habéis hecho una prueba de los pulmones a los señores terroristas para ver si verdaderamente habían respirado botes de gases lacrimógenos?», preguntó sin inmutarse. Si los que faltan siguen su ejemplo, el espectáculo promete ser interesante.

tracking