| Entrevista | Jesús Casas Grande |
«Picos tiene un problema que no se soluciona con un chasquear»
Uno de los máximos responsables del Ministerio de Medio Ambiente en la gestión de los parques nacionales apuesta por una fórmula de exclusión de los pueblos que combine la capacidad de los vecinos con la conse
Pide tiempo y la cooperación de todos los afectados para afrontar el difícil y largo proceso negociador que se avecina tras la nueva ley. «Ahora es una buena oportunidad para tratar de dar una respuesta a todas esas disfunciones que se han puesto en evidencia en Picos durante todos estos años», avanza. -¿Cuál es entonces la fórmula idónea para establecer nuevos límites? -Hay diez años para resolver el problema y si se ha dado ese plazo es porque éste es un problema que no se puede solucionar con un chasquear de dedos. Hay una norma que dice cómo tienen que ser los parques nacionales y cuando uno mira la realidad de Picos se da cuenta de que no está ajustado a la norma. Lo importante no es quién tenga la fórmula, sino que todos estemos de acuerdo. El proceso es suficientemente complejo, difícil y sutil y esta oportunidad es tan buena que no se puede desperdiciar con declaraciones que estén fuera de lugar. Hay que esperar, dar tiempo a que todo el mundo analice la norma y piense, y luego hay que trabajar conjuntamente. -¿Qué supone en la práctica excluir un pueblo del parque nacional? -La ley dice que dentro de un parque no puede haber núcleos urbanos ni terrenos urbanizados. No debemos caer en el error de hablar ya de una solución. Tenemos que plantearlo en términos de oportunidad. Durante diez años, todos hemos estado diciendo que los límites del parque son incómodos y que la presencia de los núcleos urbanos suponían muchas dificultades. Creo que es una buena oportunidad para arreglar todo eso y, sobre todo, para aprovecharla desde el prisma de la conservación. No se trata de disminuir el grado de protección del territorio. Me preocuparía mucho que unas declaraciones a diez años vista crearan un escenario no propicio para llegar a un buen acuerdo en el que todos nos sintiéramos cómodos. El legislador ha hecho muy bien en decirnos que los pueblos no pueden estar dentro del parque nacional porque ha puesto los puntos sobre las íes de una situación que se estaba poniendo muy complicada. Además, es una ley que fue aprobada en las Cortes por unanimidad, por lo que la ocasión es espléndida. -¿Y que toca ahora? -Dar el tiempo que tienen que tener las cosas. No podemos pensar que mañana todo va a ser distinto. El legislador ha dado un margen de tiempo amplio. Y además, aunque cambien estas cosas para que la vida en Picos sea más sencilla, hay que dejar claro que eso no puede suponer una desprotección del espacio. En cualquier caso, la solución no es decir si esto es parque o no, sino que debe combinar la elasticidad y capacidad de los residentes que viven dentro y que están en su pueblo con la protección global del territorio.