Se libra de una condena por estafa por lo «burdo» de su engaño
Una mujer que se fue de compras con una tarjeta y un DNI sustraídos ha visto como la Audiencia de Cantabria ha revocado la condena por estafa que le habían impuesto en primera instancia al considerar que su engaño era tan «burdo», que debería haber sido detectado por cualquier comercio mínimamente precavido. La sentencia considera probado que la acusada, Edith Yuliana E.C., salió de compras el 30 de junio con una tarjeta de crédito expedida a nombre de una ciudadana llamada María Encarnación y con un carné de identidad de otra mujer de nombre Marisol. La procesada, que había sustraído esos documentos de la casa donde trabajaba como asistenta, consiguió comprar con ellos unas prendas de vestir valoradas en 79 euros en un comercio del centro de Santander sin que la cajera se diera cuenta de que ni el carné llevaba su foto, ni se correspondía con la tarjeta. Edith Yuliana E.C. ni siquiera se molestó en imitar las firmas que aparecían en el DNI o en la tarjeta que presentó a la cajera del establecimiento. Animada por su éxito, la acusada se fue a la siguiente calle e intentó comprar por el mismo procedimiento. Sin embargo, la cajera de esa tienda retuvo a la acusada.