Minutos de tensión

Los condenados de Ekin se mofan al inicio de la lectura de la sentencia en la Audiencia Nacional
Antes de comenzar la lectura, la magistrada tuvo que desalojar la sala ante el altercado que protagonizaron los acusados y los familiares que los acompañaban y que comenzó cuando la procesada Teresa Toda dijo: «no aceptamos esta sentencia. Es un juicio político». En ese momento, Murillo la interrumpió con un «¡cállese, cállese!» y al ver que Toda y los acusados que se encontraban en la sala comenzaban a entonar con el puño en alto el himno «eusko gudariak» (soldado vasco) les expulsó de la sala con un «¡fuera, fuera!» indicando con un gesto de la mano que salieran. Los veinticuatro acusados que asistían a la lectura en el habitáculo blindado y que también cantaron el citado himno, algunos incluso subidos de pie en los banquillos, comenzaron a golpear los cristales de la sala, por lo que la magistrada pidió que se los llevaran a calabozos. Tras este incidente, la magistrada leyó el resumen de la sentencia.