«Era un matrimonio muy unido, de buena familia», según los vecinos
Se entrega a la Guardia Civil tras estrangular a la esposa en Cangas
La pareja vivía sola y no consta la existencia de algún precedente de violencia de género
Un hombre de 67 años se entregó este jueves a la Guardia Civil después de estrangular a su esposa en el domicilio de ambos en Cangas de Morrazo (Pontevedra). Eran poco después de las nueve y media de la mañana cuando el detenido llamó a la Guardia Civil de la citada localidad y aseguró que había matado a su mujer, hecho que fue confirmado por una patrulla desplazada hasta el inmueble. El suceso causó estupefacción entre el vecindario, ya que el matrimonio formado por C.F.M., de 61 años, y su marido, A.O.L., de 67, era considerado como una pareja normal. «Eran buena gente, de buena familia, y no ser lo que pudo pasar», explicó uno de los vecinos, para quien el hombre tuvo que sufrir una «desorientación». «Andaban siempre juntos, iban juntos al trabajo», precisó, mientras otro insistió en que «eran un matrimonio muy unido». Según informó el subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández, el presunto parricida carece de antecedentes penales y no existe ninguna denuncia previa por malos tratos. Tras recibir la llamada y personarse en el domicilio, un piso del número 1 de la Avenida de Ourense, un médico del Centro de Salud próximo al lugar certificó la muerte de la mujer, mientras el marido era trasladado al Cuartel de la Guardia Civil de Cangas, donde permanece a la espera de pasar a disposición judicial. El juzgado de instrucción número 3 de esta localidad se ha encargado de las diligencias del caso y ordenó el levantamiento del cadáver, que fue enviado al hospital Nicolás Peña de Vigo para practicarle la autopsia. El matrimonio, con dos hijos y tres nietos, vivía solo en el domicilio familiar. Se trata de la primera víctima mortal por violencia de género en Galicia en lo que va de año, aunque otras cuatro personas han sufrido este tipo de agresiones. El 11 de enero, Aitor N.C, fue detenido en Vigo (Pontevedra) por agredir a su pareja en plena calle. El día 23, Aurelio M.L., de 58 años y con numerosos antecedentes de trastornos psiquiátricos, fue acusado de prender fuego a su mujer en Pereiro de Aguiar (Ourense). El 26, un peruano fue detenido en Cambados (Pontevedra) acusado de tirar por las escaleras a su pareja porque ésta se había negado a prepararle la cena cuando llegó a casa de madrugada y ese mismo día, en Lugo, un hombre de 36 años fue detenido acusado de haber apaleado y acuchillado a su pareja, de 21 años.