Un edificio con capacidad para 500.000 usuarios que estará listo en el año 2010
Hace un mes y medio que Aena abrió las ofertas económicas de las 31 empresas que aspiran a construir la nueva terminal del aeropuerto, cuyas obras tienen un plazo de ejecución de 18 meses. De este modo, es previsible que a lo largo de junio, la empresa pública haga pública la adjudicación de estos trabajos. Según el calendario planteado, el edificio tendrá que estar listo a finales del 2009 o princpios del 2010. Tal y como anunció el presidente del Gobierno en la inauguración de la segunda ampliación de la pista del aeropuerto (a finales de diciembre), la nueva terminal fijará su capacidad en el horizonte de los 500.000 pasajeros. Esta dimensión, junto con los 3.000 metros de longitud de la pista, dotan al enclave de nuevas potencialidades y le permite competir directamente con los de su entorno, además de contar con una situación estratégica en el noroeste peninsular. La actual terminal del aeropuerto, con 1.500 metros cuadrados, se había quedado pequeña para atender los más de 160.000 pasajeros con los que el enclave cerró el 2007, así como para albergar vuelos internacionales y rutas nacionales con más usuarios y aviones de mayor dimensión, como ocurrirá a partir de julio con los vuelos a Tenerife con un Boeing 737 de 186 plazas. Múltiples mejoras desde el 99 Desde su inauguración, en junio de 1999, el aeropuerto de León ha experimentado numerosas mejoras. Así, el 1 de octubre del 2005, José Luis Rodríguez Zapatero inauguró la primera ampliación de la pista, pasando de los 1.642 metros de longitud con los que nació hasta los 2.100. La obra supuso una inversión de 11,3 millones de euros, incluida la ampliación de la plataforma de estacionamiento de aeronaves en 14.800 metros. También en octubre del 2005, el presidente dio por inaugurado el ILS, el sistema de ayuda al aterrizaje en condiciones de baja visibilidad que tuvo un coste de 4,4 millones de euros. Tiene la categoría 1, la más básica de las tres que existen. Por lo que respecta a la segunda ampliación de la pista, dotó al aeropuerto de León de una superficie de operaciones de 3.000 metros, en una obra con un coste de 29 millones de euros. Estas nuevas dimensiones permiten operar a reactores de más de cien pasajeros con destinos de hasta 4.000 millas naúticas, incluso rutas transatlánticas. Igualmente, el aeropuerto ha sido dotado con un depósito de combustible, garaje y más plazas de aparcamiento para vehículos.